La Procuraduría destruye 2,800 armas ilegales por varios delitos

Ya son cinco mil las armas que se han destruido desde junio

El procurador Domínguez Brito encabezó ayer el operativo.

SANTO DOMINGO. El procurador General de la República, Francisco Domínguez Brito, encabezó la destrucción de 2,800 armas de fuego ilegales de distintos tipos y calibres, ocupadas a imputados que fueron procesados en diferentes departamentos judiciales por violación a diversos tipos penales.

Ya suman cerca de cinco mil las armas destruidas desde el pasado mes de julio por la Procuraduría General de la República, a través de la Procuraduría Especializada para el Control y Tráfico de Armas, y en coordinación con el Ministerio de Interior y Policía.

Domínguez Brito manifestó: “Tal vez esto sea un mensaje para tener una nación sin armas, porque su exhibición es un estímulo al crimen y accidentes lamentables, ya que la mayor cantidad de muertes es por causa de poseer un arma de fuego”, al tiempo de expresar que el Ministerio Público pedirá prisión preventiva de tres meses contra toda persona que se le incaute un arma de fuego ilegal.

Dijo que la actividad se enmarca dentro de dos esquemas, que incluyen cuerpo de delitos que culminaron su vida útil dentro de un proceso judicial, y el cumplimento de la política que coordina el Ministerio de Interior y Policía sobre armas de fuego y su destrucción, cumpliendo con todos los establecimientos internacionales de los cuales el país es signatario.

Al felicitar a las demás entidades del Estado que coordinaron junto al Ministerio Público la destrucción de las armas, dijo que la República Dominicana avanza en ese sentido, y se adapta a las nuevas tecnologías que exige la dinámica internacional.

Domínguez Brito inauguró la destrucción introduciendo en la máquina especializada para esos fines un arma larga, seguido por el ministro de Interior, José Ramón Fadul, y los mayores generales Castro Castillo y Matos de la Cruz.

Las armas

Dentro de las armas destruidas figuran fusiles M16, escopetas calibre 12, pistolas cal 45, 9mm, 380, 22 y 25n, además de revólveres cal 380, 38 y rifles de perdigones.

Las armas correspondían a decomisos por casos de robo, homicidio, drogas y lavado de activos, así como por hechos de trata de blanca y de violación a la Ley 36-65 sobre tráfico de armas.