La UE se consolida como el mayor donante mundial de ayuda al desarrollo

Busca mejorar las condiciones de vida y reducir la pobreza en el mundo

BRUSELAS.- La Unión Europea se consolida como el mayor donante mundial de ayuda al desarrollo, tras destinar 55.200 millones de euros el pasado año a mejorar las condiciones de vida y reducir la pobreza en el mundo, según un informe publicado hoy por la Comisión Europea.

El Ejecutivo comunitario señaló en su informe anual sobre las políticas de desarrollo y ayuda exterior que la UE gastó 13.800 millones de euros en ayuda al exterior en 2012, lo que equivale al 9 % del presupuesto europeo.

Asimismo, Bruselas recordó que durante el pasado año ha actuado de manera "rápida" y "decisiva" para solucionar las distintas situaciones de crisis humanitarias, como las sequías del Sahel o los conflictos en Siria y Mali.

Por otro lado, los países de la UE mostraron su compromiso con los llamados Objetivos del Milenio, las metas para combatir y reducir el hambre y la pobreza, entre otros, y para mejorar la educación y salud a que se comprometieron todos los países de la ONU para 2015.

En concreto, en los últimos tres años, la UE destinó mil millones de euros en asistencia alimentaria, lo que ha permitido mejorar las vidas de más de 59 millones de personas, a lo largo de casi medio centenar de países, según los datos de la Comisión.

Así, de cara a 2015 la UE se ha propuesto reducir en 7 millones el número de niños que sufren algún tipo de retraso de crecimiento a causa de la malnutrición a través de la Secretaría del Movimiento para el Fomento de la Nutrición, precisaron.

Entre sus acciones, también se persigue facilitar el acceso a los servicios energéticos sostenibles a 500 millones de personas en 2030, motivo por el que se destinaron 400 millones de euros en África y otros 75 millones más para la electrificación rural en los países del bloque ACP (África, Caribe y Pacífico).

Por otra parte, el Ejecutivo comunitario destacó que la UE contribuyó a fomentar las reformas en los países en proceso de transición a fin de garantizar elecciones libres y justas.

Mientras, en Siria, el empeoramiento de la crisis humanitaria y las violaciones sistemáticas de los derechos humanos obligaron a la UE a suspender su ayuda financiera, así como a imponer un conjunto de sanciones.

En este sentido, recordaron que entre los objetivos de la Política Europea de Vecindad se persigue apoyar la "democracia profunda" a través de ayudas para los países vecinos del Sur y el Este y un programa de Apoyo a la Asociación, las Reformas y el Crecimiento Integrador (SPRING, por sus siglas en inglés).