Las FARC confirman muerte de Tirofijo

El máximo dirigente de la guerrilla colombiana murió " tras una corta enfermedad"

Pedro Antonio Marín o Manuel Marulanda, conocido como Tirofijo

BOGOTA.- Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) confirmaron hoy domingo la muerte de su máximo dirigente Manuel Marulanda, conocido como "Tirofijo".

En un comunicado leído por Timoleón Jiménez, del Secretariado de las FARC, el grupo guerrillero confirmó que "Tirofijo", de 78 años, murió "en brazos de su compañera".

Jiménez, confirmó que se había designado como sucesor a Alfonso Cano.

El guerrillero también dijo que Pedro Antonio Marín, nombre real de "Tirofijo", estaba rodeado de su guardia personal al momento de morir.

Con voz entrecortada, Jiménez afirmó que le habían rendido los honores que merecía "un conductor de su dimensión y dado honrosa sepultura.

También precisó que murió tras una corta enfermedad, sin indicar de cual se trataba.

En tanto el Ministro del Interior y de Justicia, Carlos Holguín manifestó que Colombia descansaba de "una de las figuras que más daño le hizo a Colombia, que más muertes causó, que mas dolor derramo por todo el territorio patrio".

Las FARC confirmaron la versión de la muerte de Marulanda divulgada el sábado por las fuerzas armadas colombianas que dijeron que, según fuentes de inteligencia, el líder guerrillero murió el 26 de marzo.

Marulanda dirigía las FARC desde hace 40 años. Fue visto por última vez durante las frustradas negociaciones de paz con el gobierno del presidente Andrés Pastrana (1998-2002).

Con la muerte de "Tirofijo" serían ya tres los integrantes del Secretariado de las FARC que desaparecen en los últimos dos meses. El primero fue Raúl Reyes, durante una incursión del ejército colombiano el 1 de marzo a un campamento del guerrillero en territorio ecuatoriano.

Un tercer integrante de la cúpula, Iván Ríos, fue asesinado por su jefe de seguridad, alias "Rojas", a principios de marzo, y se presentó antelas autoridades militares con la mano derecha de Ríos como prueba de su muerte. Por el jefe guerrillero se ofrecía una recompensa de unos 2,5 millones de dólares.