Los picapollos chinos ganan espacio en el mercado local
A medida que crece la migración de chinos aumenta la cantidad de ese tipo de negocios, regentado por familias
SD. Los comerciantes chinos prácticamente se han adueñado del negocio de comida rápida en Santo Domingo y avanzan a pasos agigantados hacia el interior del país. Sólo en la capital hay un total de 700 negocios instalados.
El crecimiento de los dos últimos años está a la vista. De cada cinco establecimientos dedicados a la venta de comida rápida en una calle, avenida o sector, tres son propiedad de ciudadanos de origen chino.
Su fuerte es la venta de pollo frito en diferentes variedades, que combinan con comida china, tal como el chofán, chofsui, arroz frito, cerdo agridulce y vegetales.
Su estrategia es ofrecer bajos precios y vender un mayor volumen.
Rosa Ng Báez y Walter Frank Eberle, de la Fundación Barrio Chino, coinciden en que la clave del crecimiento experimentado por los negocios de comida rápida en manos de orientales está en la variedad y calidad, pero sobr todo en los precios bajos.
El crecimiento del rubro incluye a Santo Domingo Este, Norte, Sur y Oeste y el Distrito Nacional, donde hay alrededor de setencientos establecimientos de picapollo chinos. El aumento en la instalación de comida rápida depende de la demanda de los productos que ofertan, que según empresarios chinos seguirá en ascenso.
En el interior
En Santiago ya hay 30 negocios de este tipo, en Baní 21, en La Romana 16, cinco en Barahona, seis en Moca y una cantidad similar en San Francisco.
La instalación de estos establecimientos depende de la densidad poblacional y del poder adquisitivo de la gente.
La mayoría de estos establecimientos están instalados en puntos claves y costosos como las esquinas de calles y avenidas principales: la Tiradentes, la Ovando, Ortega y Gasset, Abraham Lincoln, Duarte, San Vicente de Paúl y Máximo Gómez.
Hasta hace poco ese negocio sólo se veía en sectores donde residen personas de ingresos medios y bajos, con escasas excepciones, y donde se ofrecen habitualmente servicios de pollos fritos, plátanos y arroz hasta por RD$40.
Sin embargo, en el último año se han expandido a ensanches donde residen personas de ingresos medios y altos. También están en las principales plazas comerciales.
Los picapollos chinos abren los siete días de la semana.
Más barato
El boom del negocio empezó en el 2005, cuando la gente vio que el servicio de comida que en otro lugar costaba 80 y 300 pesos, en los picapollos chinos se conseguían a $50 y a $150 máximo, incluyendo impuestos.
Cada establecimiento emplea entre 10 y 30 personas.
Hasta hace poco esos negocios estaba en manos dominicanas.
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