Mal olor revela problemas en el nuevo parque de la Núñez

En la laguna se amortiguan aguas pluviales de 10 barrios

Los vecinos se han quejado por el actual estado de la laguna.
SANTO DOMINGO. La recién inaugurada laguna de la Núñez de Cáceres expedía ayer un mal olor y en las piscinas se observaban lamas.

Pero la Corporación de Acueductos y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) asegura que la situación es normal cuando llueve, porque fue diseñada para recibir las aguas pluviales y los sedimentos que se genera en la zona.

El hedor provocó el malestar de algunos adultos y niños que caminaban y jugaban en la ciclo ruta de la obra y en los juegos de diversión instalados en la misma.

En tanto, el agua de las piscinas se tornaba turbia y con restos de lamas y desperdicios.

Asimismo, vecinos y comerciantes del entorno se quejaron del mal olor que aseguran los afecta desde el pasado sábado.

La CAASD explica

El relacionista público de la CAASD, Namphi Rodríguez, atribuyó el agua turbia, los residuos y el mal olor a las últimas lluvias registradas en los últimos días que van a parar en un área denominada vaso, donde se acumulan las aguas pluviales.

Asegura que las piscinas se alimentan de campos de pozos subterráneos que al entrar en contacto con la atmósfera provoca el mal olor, pero que no tiene que ver con el agua, porque ésta es clorada antes de ser vaciada a las piscinas.

Con relación al lado Norte de la laguna, donde está el vaso pluvial y que ayer en la mañana se observaba sucio y enlodado, Rodríguez explicó que todo lo que sucede alrededor de la obra son procesos normales de ese tipo de infraestructura.

Por la tarde

El vaso está diseñado para recibir las aguas de lluvias que se conducen por las aceras y que arrastran los desperdicios. En horas de la tarde ya estaba seco y empleados de la CAASD le extraían los elementos sólidos que arrastró durante los últimos aguaceros.