Marcha en apoyo de Lula y para criticar su política
Las acusaciones de corrupción lo han debilitado
RIO DE JANEIRO. . Organizaciones sociales encabezadas por el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) convocaron para el martes a una marcha en Brasilia para protestar contra la corrupción y reclamar cambios en la política económica.
El MST es la organización social más fuerte de Brasil y uno de los ejes de la victoria que llevó a Luiz Inacio Lula da Silva a la presidencia en las elecciones de 2002.
La organización anunció que exigirá una investigación a fondo de las denuncias que en las últimas semanas han acorralado al Gobierno y piden que la indagatoria se extienda a la administración de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002).
La marcha pretendería defender a Lula, pero también atacar su política económica, que al reducir drásticamente la inflación a través de tasas de interés elevadas y rígida contención de los gastos públicos conquistó la confianza de los inversionistas extranjeros.
Además del MST, participarían la Central Unica de Trabajadores (CUT) y la Unión Nacional de Estudiantes, entre otras organizaciones. Esas entidades dicen que las denuncias de soborno en el congreso que detonaron la crisis que rodea al Gobierno de Lula "tienen el objetivo de debilitar al Gobierno, aislando el proyecto de cambios" que era parte del plan ejecutivo de Lula.
La misma información cita al máximo dirigente del MST, Joao Pedro Stedile, diciendo que "la unidad y la movilización (de las organizaciones sociales) son fundamentales, pues estamos en una verdadera guerra".
La crisis estalló con acusaciones del diputado derechista Roberto Jefferson de que el Partido de los Trabajadores (PT), la base de la administración de Lula, sobornaba a parlamentarios a cambio de apoyo al Gobierno.
La marcha pretendería defender a Lula, pero también atacar su política económica, que al reducir drásticamente la inflación a través de tasas de interés elevadas y rígida contención de los gastos públicos conquistó la confianza de los inversionistas extranjeros.
Además del MST, participarían la Central Unica de Trabajadores (CUT) y la Unión Nacional de Estudiantes, entre otras organizaciones. Esas entidades dicen que las denuncias de soborno en el congreso que detonaron la crisis que rodea al Gobierno de Lula "tienen el objetivo de debilitar al Gobierno, aislando el proyecto de cambios" que era parte del plan ejecutivo de Lula.
La misma información cita al máximo dirigente del MST, Joao Pedro Stedile, diciendo que "la unidad y la movilización (de las organizaciones sociales) son fundamentales, pues estamos en una verdadera guerra".
La crisis estalló con acusaciones del diputado derechista Roberto Jefferson de que el Partido de los Trabajadores (PT), la base de la administración de Lula, sobornaba a parlamentarios a cambio de apoyo al Gobierno.