Margaret Chan asume dirección general de la Organización Mundial de la Salud

GINEBRA.- La china Margaret Chan, que asumió hoy la dirección de la Organización Mundial de la Salud (OMS), pidió que se mida su trabajo en función de cómo evolucione la salud en África y entre las mujeres, aunque durante su mandato de cinco años y medio deberá lidiar también con el temor a una pandemia.

Chan relevó hoy oficialmente al surcoreano Lee Jong-wook, fallecido el pasado mayo a mitad de mandato, dos meses después de que fuera elegida máxima responsable de la organización sanitaria de la ONU en un proceso en el que compitió con los titulares de Sanidad de España, Elena Salgado, y de México, Julio Frenk.

Durante una rueda de prensa, la honkonguense de 59 años explicó hoy que medirá su trabajo en función de cómo evolucione la salud en la población de África, así como de las mujeres de todo el mundo.

"No es que vaya a promover nuevos programas específicos para esos colectivos, sino que quiero que mi dirección se juzgue en función de nuestro efecto sobre la salud de los africanos y de las mujeres", apuntó.

En su opinión, los habitantes de ese continente "llevan consigo una enorme y desproporcionada carga de enfermedades y muertes prematuras, por lo que su salud puede ser el indicador principal de cómo lo está haciendo la OMS".

Sobre las mujeres, aseguró que ellas "son las agentes del cambio", dado su "papel fundamental en el seno tanto de las familias como de las comunidades, por lo que hay que luchar para proporcionales un entorno y una salud que permitan el pleno desarrollo de su potencial".

Pese a los grandes retos mundiales en materia de salud que Chan tiene ante sí, también es consciente de que el mayor está por llegar: "nadie duda de que tarde o temprano se va a producir una pandemia entre humanos, así que debemos hacer todo lo necesario para garantizar el máximo grado de anticipación y respuesta".

El virus que en la actualidad tiene más posibilidades de generar esa pandemia es el H5N1, causante de la gripe aviar y responsable de la muerte desde 2003 de millones de aves, así como de 157 de las 261 personas a las que ha contagiado en 10 países, lo que supone una tasa de mortalidad del 60 por ciento.

La OMS teme que una mutación del virus le permita propagarse con facilidad entre humanos, con lo que, si su virulencia no se atenua, podría generar una pandemia de consecuencias imprevisibles.

El hecho de que en los últimos meses el virus haya estado más apagado y en cuestión de semanas se haya vuelto a despertar sólo es una muestra, según Chan, de que "una de sus características es su carácter cíclico".

"Las evidencias, sin embargo, están ahí: el H5N1 ha causado daños sin precedentes a la industria avícola y ha matado a más de la mitad de las personas a las que ha contagiado. Por eso, tenemos que mantener la máxima vigilancia", alertó.

La séptima directora general de la OMS aclaró en cualquier caso que "no tiene por qué ser ese virus el que cause la pandemia", sino que podrían ser muchos otros.

"Efectivamente estamos muy preocupados -añadió-, especialmente por los países con sistemas de salud más débiles y cuyas poblaciones ya están afectadas por otras enfermedades como el sida, la tuberculosis o la malnutrición".

Para llevar a cabo su tarea, Chan ha establecido seis ámbitos esenciales de trabajo: el desarrollo en pro de la salud, el fomento de la seguridad sanitaria, el refuerzo de los sistemas de salud, la inversión en información y conocimiento, la creación de alianzas y la mejora del desempeño de la organización.

Respecto a ese último punto, la doctora descartó que tenga intención de llevar a cabo algún cambio drástico en el seno de la institución, que cuenta con más de 8.400 empleados y un presupuesto de 3.300 millones de dólares bianuales.

"Estudiaré cómo lograr que las distintas partes de la organización estrechen su colaboración y respetaré lo prometido: sí a las reformas, no a los cambios drásticos", explicó la segunda mujer que se sitúa al frente de la OMS desde su creación en 1946.

Por ello, adelantó que esperará al menos un año para acometer los cambios estructurales que considere necesarios.

En su opinión, "éste es el mejor momento para ser directora general de la OMS" y "hay razones para ser optimistas en el campo de la salud, pues ésta no había ocupado nunca un lugar tan destacado en la agenda política".