El Niño ha vuelto, pero en versión tardía y debilitada
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) dijo que el fenómeno se formó en el Pacífico central y prevé que durará tres o cuatro meses
El Niño, un fenómeno capaz de alterar el clima mundial, ha regresado, pero en forma tan débil y tardía que difícilmente tenga grandes consecuencias, dijeron el jueves los meteorólogos estadounidenses.
La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) dijo que el fenómeno se formó en el Pacífico central y prevé que durará tres o cuatro meses.
El Niño es un calentamiento global del océano que al interactuar con la atmósfera afecta las pautas de precipitación y temperaturas, lo que provoca inundaciones en algunos lugares y sequías en otros.
Su aparición suele significar que los huracanes del Atlántico son menos en cantidad y más débiles, pero esta vez podría no durar hasta el verano boreal y afectar la próxima temporada de tormentas, dijo Mike Halpert, subdirector del Centro de Pronóstico del Clima de NOAA.
Un El Niño invernal significa más lluvia en el sur de Estados Unidos, pero a esta altura del año ya está lloviendo ahí.
El Niño actual es muy distinto del de 2016, uno de los más fuertes que se hayan conocido y que ayudó a elevar la temperatura de la Tierra hasta el nivel más cálido desde que se llevan registros.
Los meteorólogos lo esperaban desde junio, cuando la NOAA emitió su primer aviso, pero si bien el agua del Pacífico era más cálida que lo normal, no provocaba los cambios en el aire propios de la definición de El Niño.
Los Niños más recientes han beneficiado a la economía estadounidense al reducir las sequías y el número de huracanes, de acuerdo con estudios económicos.
Pérdidas económicas por desastres naturales en Estados Unidos aumentaron en 2024
¿Qué son y cómo funcionan las ciudades santuarios que protegen a los migrantes en Estados Unidos?
Sheinbaum opina que "no ayuda" que Trump declare terroristas a los narcos mexicanos
La venta de viviendas en EE.UU. cae a su nivel más bajo en casi 30 años