Moradores del Ozama apoyan cierre negocios
La Fiscalía los cerró por tiempo indefinido
Santo Domingo Este. Residentes del ensanche Ozama se mostraron de acuerdo con el cierre de por lo menos cinco grandes negocios dedicados a la venta de bebidas alcohólicas y donde se coloca música alta hasta bien entrada la madrugada, en la avenida Venezuela.
Entre los negocios clausurados figuran D' Licores, La Barrica, La Nave Sport Drink, Colmado Victoria, Súper Fría Doble A y Súper Fría 3/14, entre otras.
En estos establecimientos, las autoridades de la Fiscalía de la Provincia Santo Domingo colocaron un letrero donde les comunica que fueron cerrados mediante la resolución 5301-ME 2011, acusados de violar los artículos 114, 174 y 175-1 de la ley de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
La señora Francia Romero, residente en el ensanche Ozama, dijo que los visitantes a estos negocios hacen el amor dentro de los carros y luego tiran los condones en los patios de las casas y en los frentes.
Los moradores de las inmediaciones se quejaron en innumerables ocasiones de que estos negocios abusaban colocando la música alta y que las mujeres salen a la calle en bikinis ya en la madrugada.
"Mucho tardaron para cerrarlos, lo que esperamos ahora es que el dinero no se imponga y vuelvan a reabrirlos", dijo Francisco Santos, un vecino de la avenida Venezuela.
Algunos de estos negocios realizan concursos de baile en plena calle, estorbándo el tránsito por la referida avenida.
La estudiante Carmen Miranda considera que los centros de diversión que operan en la avenida Venezuela atentan contra la moral y las buenas costumbres.
Sostiene que no solo es la música alta, "sino las escenas que se ven allí, la gente que allí acude no les importa la moral de los vecinos, muchas veces usted no puede entrar a su casa porque le parquean un carro frente a su marquesina y entonces eso le ocasiona un problema a uno".
Las quejas vienen desde tiempo
Los vecinos de la avenida Venezuela hace tiempo que vienen quejándose por la falta de respeto a que son sometidos con el ruido que producen enormes equipos de sonidos que son colocados en las aceras, y de que los asiduos visitantes a estos centros de diversión no respetan el sector. Los moradores piden que no les sean devueltos los equipos de sonido incautados por las autoridades de Medio Ambiente y Recursos Naturales y por la propia Fiscalía de la Provincia Santo Domingo. Antonio Marte, un comerciante de la zona, sostuvo que estos negocios deben operar su música hasta las 12 de la medianoche y que de ahí en adelante la apaguen. Los vecinos aledaños a la avenida dicen que por primera vez en muchos años durmieron tranquilos.
La señora Francia Romero, residente en el ensanche Ozama, dijo que los visitantes a estos negocios hacen el amor dentro de los carros y luego tiran los condones en los patios de las casas y en los frentes.
Los moradores de las inmediaciones se quejaron en innumerables ocasiones de que estos negocios abusaban colocando la música alta y que las mujeres salen a la calle en bikinis ya en la madrugada.
"Mucho tardaron para cerrarlos, lo que esperamos ahora es que el dinero no se imponga y vuelvan a reabrirlos", dijo Francisco Santos, un vecino de la avenida Venezuela.
Algunos de estos negocios realizan concursos de baile en plena calle, estorbándo el tránsito por la referida avenida.
La estudiante Carmen Miranda considera que los centros de diversión que operan en la avenida Venezuela atentan contra la moral y las buenas costumbres.
Sostiene que no solo es la música alta, "sino las escenas que se ven allí, la gente que allí acude no les importa la moral de los vecinos, muchas veces usted no puede entrar a su casa porque le parquean un carro frente a su marquesina y entonces eso le ocasiona un problema a uno".
Las quejas vienen desde tiempo
Los vecinos de la avenida Venezuela hace tiempo que vienen quejándose por la falta de respeto a que son sometidos con el ruido que producen enormes equipos de sonidos que son colocados en las aceras, y de que los asiduos visitantes a estos centros de diversión no respetan el sector. Los moradores piden que no les sean devueltos los equipos de sonido incautados por las autoridades de Medio Ambiente y Recursos Naturales y por la propia Fiscalía de la Provincia Santo Domingo. Antonio Marte, un comerciante de la zona, sostuvo que estos negocios deben operar su música hasta las 12 de la medianoche y que de ahí en adelante la apaguen. Los vecinos aledaños a la avenida dicen que por primera vez en muchos años durmieron tranquilos.