Torres oscuras siguen siendo una amenaza para vuelos nocturnos
La navegación nocturna en el Gran Santo Domingo es peligrosa debido a la inobservancia en la colocación de las luces en antenas y edificios
Aunque las normas aeronáuticas dominicanas obligan a colocar luces de obstrucción y señalización visible en antenas y torres desde los 45 metros de altura, numerosas estructuras instaladas en distintos puntos del país carecen de balizas que permitan a los pilotos identificarlas durante la noche o en condiciones de baja visibilidad.
El reglamento RAD 14 II del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) ordena colocar luces, no solo en altura, sino también cerca de helipuertos y aeropuertos, elevación de terrenos y por rutas aéreas.
Especialistas del sector de radiodifusión y aviación advierten que la ausencia de estas luces representa un peligro potencial para aeronaves, especialmente helicópteros y vuelos que operan a baja altura en zonas urbanas o cercanas a corredores aéreos.
Violación al reglamento del IDAC
En el Distrito Nacional existen emisoras de radio, canales de televisión y torres residenciales que no cuentan con balizas. Los helicópteros pueden volar a cualquier hora del día y la noche, siempre que tengan instrumentos que lo permitan.
RD registra más de un millón de operaciones aéreas en cinco años
El ingeniero en radiodifusión, John Suárez, explica que las torres utilizadas para emisoras, telecomunicaciones y otros servicios deben contar con pintura aeronáutica en franjas rojas y blancas, así como con iluminación de advertencia para facilitar su detección por parte de los pilotos.
“Las torres pueden ser un obstáculo para la navegación aérea. Por eso se utilizan colores rojo y blanco durante el día y luces de obstrucción en horas nocturnas”, indicó el experto.
Suárez señaló que, aunque en áreas consideradas de mayor riesgo suele existir iluminación adecuada, todavía hay sectores donde muchas estructuras elevadas operan sin cumplir completamente las disposiciones aeronáuticas.
“En la ciudad no se observan tantas torres iluminadas. Incluso hay estructuras con luces muy pequeñas o colocadas incorrectamente”, afirmó.
Las balizas aeronáuticas son dispositivos luminosos instalados en la parte superior e intermedia de las torres para alertar a las aeronaves sobre la presencia de obstáculos. Dependiendo de la altura de la estructura, las regulaciones exigen luces rojas fijas o intermitentes y, en algunos casos, sistemas blancos de alta intensidad.
La regulación de estas instalaciones corresponde al Instituto Dominicano de Aviación Civil, entidad encargada de evaluar la ubicación, altura y posibles riesgos de cada torre para la seguridad operacional aérea.
Ley 491-06
Las disposiciones están en el Reglamento Aeronáutico Dominicano RAD-14 y en la Ley 491-06 de Aviación Civil, que establecen la obligación de señalizar cualquier estructura que pueda convertirse en un obstáculo para la navegación aérea. El IDAC exige autorizaciones previas para la instalación de antenas y torres, especialmente en zonas cercanas a aeropuertos, helipuertos y rutas de aproximación de aeronaves.
Expertos recuerdan que estas medidas no solo protegen vuelos comerciales, sino también operaciones de helicópteros, aeronaves privadas y vuelos de emergencia que frecuentemente se desplazan a baja altitud sobre áreas urbanas.
Aunque en República Dominicana no se han reportado recientemente accidentes aéreos atribuidos públicamente a la falta de balizas, se advierte del riesgo que continúa presente mientras existan estructuras elevadas sin señalización adecuada.Antes de la modernización de los sistemas de navegación, algunas torres servían como referencias visuales para pilotos durante vuelos nocturnos.“Hace décadas, la torre de Radio Santa María, en La Vega, era una referencia de navegación para muchas aeronaves”, recordó John Suárez, el cual lleva décadas dedicadas a la instalación de emisoras de radio.Pilotos y técnicos coinciden en que la prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar tragedias relacionadas con obstáculos no visibles en el espacio aéreo dominicano.Entienden que, además de autorizar instalaciones, las autoridades deben fortalecer los mecanismos de fiscalización y garantizar que las luces de obstrucción permanezcan operativas de manera continua.