Nuevo Papa: Joseph Ratzinger "Benedicto XVI"
El cardenal alemán Joseph Ratzinger, estricto defensor de la ortodoxia católica durante los últimos 23 años, fue electo Papa el martes a pesar de los extendidos rumores de que era demasiado viejo y de que generaba demasiadas divisiones para ganar la elección.
Alrededor de las 1640 GMT una columna de humo blanco salió de la Capilla Sixtina del Vaticano y las campanas comenzaron a tañer. El cardenal chileno Jorge Medina apareció en el balcón principal de la basílica de San Pedro para pronunciar la famosa frase "Habemus Papam" y anunciar el nombre de Ratzinger.
El nuevo papa, el número 265 en la historia de la Iglesia Católica, asumió el nombre de Benedicto XVI.
Los cardenales eligieron a Ratzinger en el segundo día del cónclave secreto para nombrar a un sucesor de Juan Pablo II, quien falleció el 2 de abril.
Su elección indicó que los 115 cardenales electores reunidos en el cónclave secreto desean mantener la estricta ortodoxia de la Iglesia y a la vez tener un papado corto tras los 26 años de Juan Pablo II, que fue el tercero más largo de la historia.
Benedicto XVI apareció en el balcón de la basílica de San Pedro sonriendo ampliamente y saludando a la multitud congregada en la plaza. "Me entrego a sus plegarias," dijo.
Ataviado con la vestimenta papal blanca y una capa roja corta, le dio su primera bendición a la ciudad de Roma y al mundo.
El estricto liderazgo de Ratzinger en la Congregación de la Doctrina de la Fe, sucesora moderna de la Inquisición, deleitó a los católicos conservadores pero molestó a los moderados.
Como supervisor de la doctrina de Juan Pablo, Ratzinger disciplinó a los representantes de la "Teología de la Liberación" latinoamericana, se opuso a la homosexualidad y al matrimonio gay y presionó a sacerdotes asiáticos que veían a las religiones no cristianas como parte del plan de Dios para la humanidad.
Ratzinger, quien nació en Bavaria el 16 de abril de 1927, fue un destacado profesor de teología y luego arzobispo de Munich antes de asumir el liderazgo de la Congregación en 1981.
Es el cardenal más viejo en ser designado Papa desde Clemente XII, quien también tenía 78 años cuando se convirtió en pontífice en 1730. Es el primer pontífice alemán desde Víctor II (1055-1057)
Observadores consideraron que Ratzinger, de 78 años, el favorito para el cónclave, no lograría la mayoría necesaria de dos tercios de los votos y tendría que ceder ante una figura más conciliatoria.
CONFUSIÓN SOBRE EL HUMO
Hubo unos 10 minutos de confusión sobre el color del humo, que inicialmente pareció gris, hasta que las campanas comenzaron a tañer para indicar que se había electo al nuevo líder de los 1.100 millones de católicos del mundo.
El humo negro de las tres votaciones previas indicaba que no se había decidido la elección.
Decenas de miles de personas en la plaza de San Pedro vitorearon y aplaudieron incluso antes de que comenzaran a sonar las campanas, gritando: "¡un papa, un papa!." Muchos sostenían cruces y otros agitaban banderas.
Cientos de personas entraron en la plaza al oír la noticia.
Los expertos expresaron sorpresa ante la elección de Ratzinger, dada la oposición que parecía tener.
"En algún momento del cónclave debieron haberse limado asperezas," opinó el padre Gerald Fogarty, profesor de historia de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. "Ellos probablemente piensan de este como un papado de transición."
John Wilkins, ex editor de The Tablet en Londres, dijo que Ratzinger podría ser un papa con un comportamiento diferente al que tuvo en sus responsalidades previas.
"Uno nunca sabe bien cómo se va a desarrollar un Papa," dijo. "Uno no puede trazar una línea recta del cardenal Ratzinger como líder de la Congregación de la Doctrina de la Fe y el cardenal Ratzinger como papa."
La elección de su nombre papal como Benedicto XVI intrigó a mucho, porque el Papa Benedicto XV, quien reinó entre 1914 y 1922, repudió sutilmente la estricta ortodoxia del Vaticano practicada bajo su predecesor Pío X, dijo el ex diplomático del Vaticano John-Peter Pham.
Benedicto XV también intentó en vano poner fin la Primera Guerra Mundial, abrió el Vaticano a la diplomacia internacional y envió tanta ayuda a Turquía que en Estambul le erigieron una estatua, dijo el ex diplomático.
Antes de que se cerrara la puerta del cónclave el lunes, Ratzinger hizo un llamado final a los otros cardenales electores a proteger las enseñanzas tradicionales de la Iglesia y rechazar la "dictadura del relativismo."
Sin embargo, no mencionó los desafíos que otros cardenales y católicos consideran que deben ser prioritarios, como los que presentan la pobreza, el Islam, la ciencia, la moral sexual y la reforma de la Iglesia. (Reporte adicional de Clara Ferreira-Marques, Phil Stewart y Jane Barrett en Ciudad del Vaticano)
Los cardenales eligieron a Ratzinger en el segundo día del cónclave secreto para nombrar a un sucesor de Juan Pablo II, quien falleció el 2 de abril.
Su elección indicó que los 115 cardenales electores reunidos en el cónclave secreto desean mantener la estricta ortodoxia de la Iglesia y a la vez tener un papado corto tras los 26 años de Juan Pablo II, que fue el tercero más largo de la historia.
Benedicto XVI apareció en el balcón de la basílica de San Pedro sonriendo ampliamente y saludando a la multitud congregada en la plaza. "Me entrego a sus plegarias," dijo.
Ataviado con la vestimenta papal blanca y una capa roja corta, le dio su primera bendición a la ciudad de Roma y al mundo.
El estricto liderazgo de Ratzinger en la Congregación de la Doctrina de la Fe, sucesora moderna de la Inquisición, deleitó a los católicos conservadores pero molestó a los moderados.
Como supervisor de la doctrina de Juan Pablo, Ratzinger disciplinó a los representantes de la "Teología de la Liberación" latinoamericana, se opuso a la homosexualidad y al matrimonio gay y presionó a sacerdotes asiáticos que veían a las religiones no cristianas como parte del plan de Dios para la humanidad.
Ratzinger, quien nació en Bavaria el 16 de abril de 1927, fue un destacado profesor de teología y luego arzobispo de Munich antes de asumir el liderazgo de la Congregación en 1981.
Es el cardenal más viejo en ser designado Papa desde Clemente XII, quien también tenía 78 años cuando se convirtió en pontífice en 1730. Es el primer pontífice alemán desde Víctor II (1055-1057)
Observadores consideraron que Ratzinger, de 78 años, el favorito para el cónclave, no lograría la mayoría necesaria de dos tercios de los votos y tendría que ceder ante una figura más conciliatoria.
CONFUSIÓN SOBRE EL HUMO
Hubo unos 10 minutos de confusión sobre el color del humo, que inicialmente pareció gris, hasta que las campanas comenzaron a tañer para indicar que se había electo al nuevo líder de los 1.100 millones de católicos del mundo.
El humo negro de las tres votaciones previas indicaba que no se había decidido la elección.
Decenas de miles de personas en la plaza de San Pedro vitorearon y aplaudieron incluso antes de que comenzaran a sonar las campanas, gritando: "¡un papa, un papa!." Muchos sostenían cruces y otros agitaban banderas.
Cientos de personas entraron en la plaza al oír la noticia.
Los expertos expresaron sorpresa ante la elección de Ratzinger, dada la oposición que parecía tener.
"En algún momento del cónclave debieron haberse limado asperezas," opinó el padre Gerald Fogarty, profesor de historia de la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. "Ellos probablemente piensan de este como un papado de transición."
John Wilkins, ex editor de The Tablet en Londres, dijo que Ratzinger podría ser un papa con un comportamiento diferente al que tuvo en sus responsalidades previas.
"Uno nunca sabe bien cómo se va a desarrollar un Papa," dijo. "Uno no puede trazar una línea recta del cardenal Ratzinger como líder de la Congregación de la Doctrina de la Fe y el cardenal Ratzinger como papa."
La elección de su nombre papal como Benedicto XVI intrigó a mucho, porque el Papa Benedicto XV, quien reinó entre 1914 y 1922, repudió sutilmente la estricta ortodoxia del Vaticano practicada bajo su predecesor Pío X, dijo el ex diplomático del Vaticano John-Peter Pham.
Benedicto XV también intentó en vano poner fin la Primera Guerra Mundial, abrió el Vaticano a la diplomacia internacional y envió tanta ayuda a Turquía que en Estambul le erigieron una estatua, dijo el ex diplomático.
Antes de que se cerrara la puerta del cónclave el lunes, Ratzinger hizo un llamado final a los otros cardenales electores a proteger las enseñanzas tradicionales de la Iglesia y rechazar la "dictadura del relativismo."
Sin embargo, no mencionó los desafíos que otros cardenales y católicos consideran que deben ser prioritarios, como los que presentan la pobreza, el Islam, la ciencia, la moral sexual y la reforma de la Iglesia. (Reporte adicional de Clara Ferreira-Marques, Phil Stewart y Jane Barrett en Ciudad del Vaticano)