Obispo amish, condenado a 15 años de cárcel por cortar el pelo a sus vecinos
Atacó algunos de sus correligionarios en un acto motivado por diferencias religiosas
WASHINGTON.- El obispo de la comunidad amish Samuel Mullet fue condenado hoy a 15 años de prisión por atacar a algunos de sus correligionarios para cortarles el cabello y las barbas, un acto motivado por diferencias religiosas.
Quince de los seguidores de Mullet, incluyendo tres de sus hijos, también recibieron penas de prisión, aunque más cortas, ya que él ha sido considerado también el autor intelectual del ataque. "Todos y cada uno de ustedes no hicieron más que aterrorizar, traumatizar y desfigurar las víctimas.
Se pisoteó la Constitución", dijo el juez Dan Aaron Polster al emitir el veredicto, según recoge el diario Plain Dealer de Cleveland (Ohio), donde tuvo lugar el juicio. Entre los cargos presentados se incluían conspiración, secuestro y odio religioso, entre otros.
Según los documentos de la investigación, Mullet habría planeado estos ataques después de que varias familias amish que vivían en la comunidad Bergholz, dirigida por el obispo de 66 años, le acusaran ante un consejo de ancianos amish de imponer castigos físicos contra aquellos miembros que no cumplían con sus órdenes.
Además, denunciaron que Mullet forzaba a mujeres amish casadas a acostarse con él para "depurarlas del demonio". Como respuesta, Mullet y sus seguidores irrumpieron en las casas de las víctimas, entre ellas su propia nuera, para cortar las barbas y el pelo de los hombres, un gesto que para los amish supone un grave descrédito y humillación ya que son considerados sagrados.
Los ataques se produjeron en cuatro condados de Ohio entre septiembre y noviembre de 2011. Los amish son un grupo de congregaciones cristianas dentro de las iglesias menonitas, conocidos por su vida austera y su renuncia a adoptar técnicas y comodidades de la vida moderna. En EE.UU. viven cerca de 250.000 amish, repartidos principalmente por los estados de Pensilvania, Ohio e Indiana.
Según los documentos de la investigación, Mullet habría planeado estos ataques después de que varias familias amish que vivían en la comunidad Bergholz, dirigida por el obispo de 66 años, le acusaran ante un consejo de ancianos amish de imponer castigos físicos contra aquellos miembros que no cumplían con sus órdenes.
Además, denunciaron que Mullet forzaba a mujeres amish casadas a acostarse con él para "depurarlas del demonio". Como respuesta, Mullet y sus seguidores irrumpieron en las casas de las víctimas, entre ellas su propia nuera, para cortar las barbas y el pelo de los hombres, un gesto que para los amish supone un grave descrédito y humillación ya que son considerados sagrados.
Los ataques se produjeron en cuatro condados de Ohio entre septiembre y noviembre de 2011. Los amish son un grupo de congregaciones cristianas dentro de las iglesias menonitas, conocidos por su vida austera y su renuncia a adoptar técnicas y comodidades de la vida moderna. En EE.UU. viven cerca de 250.000 amish, repartidos principalmente por los estados de Pensilvania, Ohio e Indiana.
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