Perturbado mental asesina a su madre, tres personas y se suicida

NUEVA YORK._ Un perturbado mental de raza negra identificado como Wade Dawkins de 20 años de edad, asesinó a su madre, al compañero de ésta, a una especialista que cuidaba un inválido en la casa y un primo de la progenitora para luego suicidarse, informó la policía.

El hecho, ocurrido ayer miércoles, enluta al tranquilo sector de Cambria en el condado de Queens en el que con muy poca frecuencia suceden hechos de sangre.

Dawkins, quien tenía un historial de perturbaciones mentales, utilizó un arma de fuego para liquidar a su progenitora y a las demás personas que se encontraban en la residencia, el miércoles en la mañana, añade el parte policial.

El arma usada es una pistola calibre .40 semi automática.

Una quinta persona, escapó del tiroteo, pero resultó levemente herida. Se dijo que momentos antes del tiroteo, la madre del homicida-suicida Sonia Taylor de 44 años de edad, había llamado frenética a la policía, diciendo que temía por su vida.

La persona que sobrevivió a los asesinatos es pariente de Dawkins y pudo irse abriendo una de las ventanas en la parte trasera de la vivienda, relató la Oficina de Prensa del Departamento de Policía.

El asesino, jugaba minutos antes a la muerte y se rasguñó así mismo en una pierna. Las muertes, fueron la culminación de una tormentosa relación y un aumento de la perturbación mental del asesino y sus parientes más cercanos.

La madre de Dawkins, hizo dos llamadas el lunes a la policía, explicando la situación de su hijo. El Departamento de Policía dijo que oficiales respondieron a las llamadas de la señora Taylor, pero no consideraron que los argumentos de ésta, significaran intenciones criminales de parte del homicida.

La señora Taylor que internó a su hijo en octubre en el hospital judío de Brooklyn y que trabajaba en el hospital Presbiteriano del Alto Manhattan, llamó a la policía, diciendo nuevamente que tenía miedo y que pensaba que su vástago, quería matarla porque estaba rondando las inmediaciones de la vivienda.

Pero otra vez, la policía sostuvo que al hacer una ronda por la zona, no encontraron suficientes evidencias para arrestar a Dawkins.

La señora Taylor, incluso tuvo que quejarse en la oficina de Asuntos Internos, porque oficiales le advirtieron que quien podría ser arrestada iba a ser ella.

La hija de ella Ann Taylor, se quejó de que ésta había llamado a la policía siete veces en días recientes con la misma queja. La uniformada confirmó que fueron tres y no siete las llamadas que se recibieron.

"Esas tres llamadas, la señora Taylor, las hizo porque estaba desesperada por ser protegida contra su hijo", dijo la policía.

"Nadie lo sacaría a él de la casa, este es ridículo, oh Dios mío!", expresó Ann al referirse a que ni la policía, ni los demás parientes hicieron esfuerzos para que Dawkins, no asesinara a su hermana.

LAS VICTIMAS

Además de la señora Taylor y su hijo Dawkins, la policía identificó a las otras víctimas como Arnold Lawson de 47 años, quien tenía que usar silla de ruedas por haber sufrido un reciente ataque cerebral y Syndi Boye de 28 años de edad, quien cuidaba a Lawson y Maurice Johnson que también trabaja en el hospital Presbiteriano.

En la casa, convivía también el menor Jamal Lawson de ocho años de edad, pero éste se encontraba en la escuela en el momento del tiroteo.

Las víctimas recibieron los tiros en las caras, el pecho y la espalda. Tres de ellos acusaron un solo impacto y dos un par de veces.