Prisiones reconoce "excesos" en cárcel

Los defensores sostienen que las fotografías y los presos lesionados son una prueba fehaciente de los actos de torturas

Juan Ramón de la Cruz Martínez.
SD. La Dirección General de Prisiones no admite la palabra tortura en la cárcel del kilómetro 15 de Azua, donde diez reclusos han sido severamente castigados, dos presentan brazos rotos y otro 28 hematomas en distintas partes de su cuerpo.

El director de Prisiones, Juan Ramón de la Cruz Martínez, prefiere utilizar la palabra "excesos" en el marco de la actuación de los miembros de la Policía para contrarrestar actos de violencia entre reclusos en el penal.

"Al contrarrestar esas actuaciones de violencia se produjo algún exceso en la técnica, no propiamente la tortura, donde se emplearon golpes y algunos maltratos para controlar esa situación", dijo.

Las denuncias incluyen a un reo que le fueron machacados los testículos y otros que han sido amarrados a postes del tendido eléctrico, según un informe del coordinador de la Oficina de Defensa Pública de San Cristóbal, Pedro Pablo Valoy, y la defensora Heilin Figuereo Ciprián.

El director de Prisiones admite que fue excesiva la actuación de la "técnica" policial para controlar la situación y establecer el orden. De la Cruz Martínez informó que hay cinco custodias suspendidos por los hechos y que hoy entregará al procurador Radhamés Jiménez Peña el informe de los hechos.

"No es verdad que se produjeran mallugaduras, maltratos o golpeaduras a los testículos de los reclusos en la cárcel del 15 de Azua", dijo De la Cruz, posición que es rebatida por Valoy y Figuereo.

Valoy afirmó que una muestra de los abusos es el caso de Inocencio de los Santos Rosario, a quien le machacaron los testículos. Valoy acusó al director de Prisiones de supuestamente encubrir a los responsables.