Prohiben venta de parcelas en la Luna

Pekín, 7 nov (EFE).- La Administración de Industria y Comercio de Pekín retiró a la empresa estadounidense "Embajada Lunar" su licencia para vender parcelas de la Luna a los ciudadanos chinos, después de que la oferta fuera anunciada a bombo y platillo hace dos semanas, informó hoy la prensa oficial.

La empresa china asociada con "Embajada Lunar" ha detenido sus operaciones, acusada de especulación, violación de normativas estatales y hasta "alteración del orden social y económico", según una nota del Gobierno del distrito pequinés de Chaoyang, de la que se hizo eco la agencia oficial Xinhua.

La firma estadounidense, aprovechando la euforia que los viajes de astronautas chinos han despertado en el país asiático, lanzó en septiembre su negocio en China, y éste fue presentado en rueda de prensa al mes siguiente por el hombre que fundó la compañía en 1980, Dennis Hope.

Según la empresa, un ciudadano chino puede comprar un acre de la Luna (0,405 hectáreas) por 37 dólares (unos 30 euros), lo que otorga al propietario el derecho a usar los minerales que haya desde la superficie hasta tres kilómetros por debajo de ella.

La empresa aseguró que la venta tiene base legal, ya que el Tratado de la ONU sobre Espacio Exterior, firmado en 1967, establece que los Gobiernos de la Tierra no pueden reclamar propiedad alguna sobre trozos de la Luna, pero no dice nada sobre empresas o individuos.

La empresa ya ha ofrecido ventas de tierra selenita en EEUU, Alemania, Reino Unido, Irlanda, Australia, Nueva Zelanda y Japón. "Es ridículo, la Luna pertenece a toda la humanidad, así que una compañía no puede venderla", señaló un ciudadano pequinés citado hoy por Xinhua.

Otra noticia relacionada con el espacio aparecida hoy en la prensa oficial china anunció que los tres astronautas del país que han viajado ya al espacio (Yang Liwei, Fei Junlong y Nie Haisheng) se han matriculado en la Universidad de Tsinghua, una de las más prestigiosas de China.

Ellos tres y otros 11 pilotos de las Fuerzas Armadas que han participado en el programa nacional de formación de astronautas cambiarán las naves por los pupitres, al comenzar un curso de ingeniería espacial de dos años.

La Universidad, en la que se graduó el actual presidente chino Hu Jintao, ha asegurado que los astronautas serán tratados como cualquier estudiante del campus, así que deberán pasar exámenes orales y escritos para lograr el título.