Puente mutilado, daño colateral del Metro

Operación de la Línea 2 inició hace dos años

Miles de peatones atraviesan la intersección a diario.

SANTO DOMINGO. Durante los trabajos de la Línea 2 del Metro de Santo Domingo se cercenó una parte del puente peatonal que cruza la avenida John F. Kennedy en la intersección con la avenida Winston Churchill.

El resultado es que un peatón que deba atravesar un extremo de la avenida hacia el otro, tiene que descender en algún momento hasta la acera que divide la John F. Kennedy de una marginal que separa el tránsito directo del tránsito del transporte público; pero además con la preocupación de que los desvíos hacia y desde la avenida Winston Churchill son anchos y de alta velocidad.

A dos años de la apertura para operación comercial de esa línea del Metro, el puente sigue mutilado.

De acuerdo con las estadísticas de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET) en 2014 solamente tres estaciones tuvieron un tráfico mayor que la estación Ulises Francisco Espaillat (la de la avenida Winston Churchill con John F. Kennedy) con 1.7 millones de pasajeros. Lo que significa que durante una jornada laborable, el promedio de pasajeros es de unas cinco mil personas a pie por la avenida Winston Churchill con John F. Kennedy solamente para abordar la Línea 2 del Metro.

En la lógica de la conexión de las ciudades, cabe cuestionar cómo entonces la OPRET no ha dado prioridad al puente peatonal, si determinó que en esa intersección era potable la instalación de una estación del Metro.

De hecho, durante 2014, según estadísticas de OPRET, los pasajeros que usaron la citada estación creación en un 52.1%.

Yocasta Sosa, estudiante de ingeniería, expresó que para ella es un inconveniente tener que cruzar todos los días el puente para retornar a su casa por el hecho de que tiene que cruzar la avenida. “Fíjese que cuando uno viene por la Kennedy, y va a cruzar la avenida, tiene que bajarse a la calle, y eso es un problema, porque siempre está lleno de guaguas, grandes y pequeñas, y carros públicos, a veces cuando no hay AMET, los choferes son muy desagradables y es difícil cruzar la calle”, expresó la joven. Llama la atención que del lado de la estación del Metro se ha dejado las escaleras hacia el puente, pero nunca se volvió a colocar la estructura metálica.

Diario Libre trató durante el día de ayer comunicarse con el subdirector de la OPRET, Leonel Carrasco. Próximo a la cinco de la tarde su asistente respondió al llamado, y se disculpó, porque el ingeniero estuvo en una reunión todo el día.