REPLAY, El béisbol de las Grandes Ligas comienza a abrir sus puertas a la repetición instantánea

A principios del pasado mes, los gerentes generales de los conjuntos de béisbol de las Grandes Ligas, en su reunión anual celebrada en Orlando, Florida, recomendaron por primera vez el uso de la repetición instantánea o "replay", para determinar si un potencial jonrón fue foul o no, si la pelota superó la cerca o si hubo interferencia de los aficionados.

No se estableció un tiempo específico para la implantación de este sistema, que debe aún ser aprobado por los árbitros y los jugadores, lo mismo que por el Comisionado Bud Selig y los dueños de equipos.

Si se acepta el nuevo método, el béisbol se uniría a otros deportes profesionales que también han incorporado la tecnología para mejorar las decisiones arbitrales.

Las repeticiones de televisión son usadas para muchas jugadas en el fútbol americano y en el baloncesto de la NBA generalmente se aplican para saber si los jugadores sueltan la bola en un tiro antes de que termine el tiempo.

En la liga de hockey sobre hielo (NHL), las repeticiones sirven para revisar si el disco cruzó la línea de gol, mientras que en los principales campeonatos de tenis pueden usarse para ver si la bola cayó dentro o fuera de la cancha.

EL SISTEMA "OJO DE HALCÓN

El último deporte en aplicar la repetición instantánea para mejorar las decisiones de los árbitros fue el tenis, cuando en marzo del pasado año, en el torneo de la Serie Masters de Miami, se implantó el llamado sistema de "Hawk-Eye" (Ojo de Halcón).

Este método permite a los jugadores solicitar a los árbitros que verifiquen en el vídeo si una bola ha sido buena o no.

El sistema utiliza cámaras fijas en la pista que trasladan la imagen a un ordenador, el cual traza la trayectoria de la bola para determinar si ésta ha entrado o no.

En la cancha hay instaladas grandes pantallas de vídeo para que los espectadores puedan presenciar en directo el veredicto final del "Hawk-Eye".

El procedimiento había sido utilizado anteriormente por las distintas cadenas de televisión, pero nunca se había usado como ayuda del arbitraje.

Años atrás, también en el tenis se utilizó la banda sonora para los saques, que consistía en una técnica destinada a cubrir la deficiencia de los jueces de línea ante los veloces servicios de los jugadores.

ANTECEDENTES

Pero, no crean que la aplicación de la tecnología en el deporte para auxiliar a los árbitros es algo reciente, pues no es así.

En los años 20 del pasado siglo, en el hipódromo Del Mar, en San Diego, California, la entonces incipiente industria cinematográfica de Hollywood proporcionó el llamado sistema Photochart, para establecer el orden de llegada de los caballos, eespecialmente en finales sumamente parejos, propiciadores de acaloradas y hasta violentas discusiones entre los apostadores.

Del Photochart nació el Photofinish, un método que en vez de una cámara usaba dos, una de cada lado de la pista, en el punto de llegada o meta.

Donde primero se utilizó el Photofinish fue en las competencias de atletismo de los Juegos Olímpico de los Ángeles, en 1932.

De esas Olimpíadas se cuenta una anécdota que hizo famosa la nueva tecnología. Resulta que en la final de los 110 metros con vallas, los jueces mediante el antiguo método visual decidieron que el tercer lugar correspondía al estadounidense Jack Kelly y que la cuarta posición fue para el británico Donald Finlay.

Los cronómetros manuales indicaron que ambos habían registrado un tiempo similar de 14 segundos y 8 décimas.

Pero, Kelly fue quien subió al podio y recibió la medalla de bronce.

Cuando la película fotográfica fue revelada, se determinó que quien había arribado en el tercer puesto era Finlay, por lo que al enterarse Kelly de la situación, buscó a su rival en la Villa Olímpica y le entregó la presea que había recibido, al tiempo que lo abrazaba y le decía que la había ganado en buena lid.

EL PRIMERO EN LOS DEPORTES DE EQUIPO

Entre los deportes de equipo, el football americano fue el precursor en el uso de la tecnología para ayudar en las decisiones arbitrales.

Hace 15 años, aliado con los avances de la televisión, comenzó a utilizar el Instant Replay (Repetición Instantánea), para aclarar los fallos de los árbitros, provocadores de arduas polémicas y quejas propias de un juego con múltiples facetas conflictivas.

El Instant Replay funciona de la siguiente manera: cuando un técnico considera que una jugada fue mal cobrada, lanza una bandera roja, como desafío a los árbitros.

Estos cuentan con una pantalla privada, ubicada a un costado de la cancha, donde se retransmite la acción cuestionada, mientras analizan con otro árbitro situado en una caseta en la parte superior del estadio. Entre todos deciden si el fallo era acertado o estaba equivocado. Cuentan con un minuto para dar su veredicto definitivo. Si se acepta el reclamo y se revierte la jugada, el técnico mantiene su derecho a cuestionar dos jugadas. En caso contrario, le queda un solo desafío.

El siguiente paso lo dio el rugby, a través del Videoref, recurso que usa las cámaras de la TV para resolver jugadas dudosas en el ingoal.

Para eso se designa un cuarto árbitro llamado TMO (Television Match Official). En España, en la Liga ACB y en la Copa del Rey de básquetbol comenzó a utilizarse el Instant Replay, de características similares para casos extremos en los finales de cuarto o de partido.

El sistema se aplica para determinar si una jugada clave fue dentro o fuera de los 24 segundos, si el lanzamiento era de dos o tres puntos o si se produce alguna violación de fuera de banda en las líneas limítrofes de la cancha. Se usa a pedido de los árbitros en caso de desacuerdo entre ellos.

También está en práctica el Silbato Inteligente, utilizado con éxito en anteriores ocasiones y que permite sincronizar el pitido del árbitro con la parada del tiempo de juego.

A esta altura, muchos se preguntan, ¿Cuándo el fútbol y el béisbol van a modernizar sus sistemas arbítrales?

Realmente no sabe, pero por lo menos en las Grandes Ligas se ha dado un paso de avance con la aprobación, por parte de los gerentes generales de los equipos, de la novedosa repetición instantánea para ciertas decisiones arbitrales.

REWIND, TOKYO 1964

LOS JUEGOS DE TOKIO

En los Juegos Olímpicos de Tokio, en 1964, se produjo la gran revolución respecto al control de los tiempos.

Los japoneses habían inventado un novedoso aparato electrónico para establecer las marcas de la prueba de natación, pero la federación internacional de ese deporte (FINA) no lo había oficializado. En la final masculina de 100 metros estilo libre, se produjo una inesperada situación. Había llegado el momento de la premiación y los jueces debatían a quién le correspondía el tercer lugar, o sea la medalla de bronce.

En sus cronómetros manuales el estadounidense Gary Ilman y el alemán Hans-Joachen Klein figuraban con las mismas décimas de segundos.

Al no ponerse de acuerdo, por cuanto cada juez daba a un competidor distinto como ganador del tercer lugar, de acuerdo con su percepción visual, resolvieron consultar al novedoso aparato.

Este determinó que Klein había llegado una milésima de segundo antes que Ilman.

Tras 35 minutos de deliberaciones, los jueces decidieron que aunque el control electrónico no era oficial, había proveído suficientes pruebas como para declarar a Klein en el tercer lugar.

Por esa razón, a los Juegos Olímpicos de Tokio se les denomina, con justicia, los Juegos Electrónicos, porque a consecuencia de ese aparato de medición electrónica caducaron las marcas en décimas y aparecieron las centésimas.

Luego se siguió avanzando, para llegar a posibilitar hoy en día al automovilismo tomar sus tiempos en milésimas.