Pobreza menstrual

En comunidades de República Dominicana, hasta el 20% de las alumnas pierden tres y cuatro días de clase al mes. La razón, no poder afrontar el costo de las toallas sanitarias y los tabúes sobre la menstruación. El proceso menstrual ha interferido en la asistencia de las niñas y jóvenes a la escuela, generando un ausentismo escolar preocupante.

Entre seis y siete niñas se ausentan mensualmente por más de tres días en la Escuela Taller Santa María Josefa Rosello, en el distrito municipal Don Juan, provincia Monte Plata, debido a su proceso menstrual.  

Una situación similar se presenta en la escuela Fundación Trópico, en Santo Domingo Norte, donde profesores reportan un “gran ausentismo” de las estudiantes de secundaria por este motivo.

Una de cada cuatro estudiantes de comunidades de la provincia de El Seibo deja de asistir a clases durante el año escolar cuando le llega la menstruación.

Entre los motivos que manifiestan las estudiantes se encuentran la falta de recursos para comprar la cantidad de toallas sanitarias que necesitan, los malestares que les provoca el periodo y porque se sienten inseguras, ya que pueden manchar su ropa y recibir burlas de sus compañeros.  

“Hemos podido ver cómo en muchas ocasiones las niñas se ausentan al centro. Cuando comenzamos a investigar, muchas nos han manifestado que es por problemas menstruales; algunas nos han dicho que no cuentan con los recursos necesarios para comprar la cantidad de toallas necesarias”, explicó a Diario Libre la profesora Linet Suárez.

Suárez, que imparte docencia desde primero hasta el tercer grado de secundaria en la Escuela Taller Santa María Josefa Roselló, manifestó que sumado a esto,  las niñas reciben  burlas de algunos compañeros  si su ropa se ensucia, por lo que prefieren quedarse en su casa.

“Las niñas tienden a faltar hasta cinco días dependiendo de cuánto les dure el proceso y académicamente esto es significativo en su aprendizaje porque pierden la docencia de sus maestros”, dijo.

Hay tan poco conocimiento de las propias niñas de lo que es la menstruación, de lo que es su biología y su clico menstrual, que ese es uno de los problemas importantes. Ligado a esto, el propio desconocimiento de sus compañeros y hasta de los propios profesoresRosa ElcarteRepresentante de Unicef

La docente contó la historia de una madre que reconoció que su hija prefería quedarse en casa durante el periodo porque en la escuela debía permanecer ocho horas con una sola toalla sanitaria pues no puede comprar suficientes para usar más de una al día. “La madre me explicó que no tenían recursos, porque son tres niñas y además tiene una hija adulta que también tiene una niña; entonces son muchas hembras en la casa con limitados recursos para sustentar ese gasto mensual”.

La psicóloga y directora del centro educativo Luisa Nolasco de Michelle, en El Seibo, Keila Beras, dijo que se han dado casos de que estudiantes de sexto grado pierdan hasta dos días de clases porque no tienen dinero para comprar las toallas sanitarias o porque la menstruación les llega con mucho dolor.

Diana Zapata, directora del centro educativo La Higuera, coincidió en que hay niñas que cuando les llega el periodo prefieren quedarse en sus casas. Entiende que esto se debe a algunas complicaciones que presentan y, de nuevo, se dan casos en que no asisten por falta de acceso a los productos sanitarios.

20 %

de las niñas de zonas rurales de la provincia Monte Plata faltan a la escuela durente su proceso menstrual.

Algunas estudiantes consultadas por Diario Libre, confirmaron que no les gusta ir a la escuela cuando les llega la regla  para evitar un disgusto durante su proceso y otras porque no tienen para comprar los productos de higiene personal. “Me gusta quedarme tranquila en mi casa, porque cuando a mí me da eso, me da con muchos dolores y no tengo ánimos para nada y además debo estar revisándome a cada rato”, contó Celeste R. cuyo tutor permitió la entrevista.

Otra estudiante, que prefirió no revelar su nombre, dijo que a veces su madre no tiene el dinero para poder comprarle dos y tres veces al día las toallas sanitarias. “Por eso me quedo en mi casa y así no tengo susto de que me voy a ensuciar”, señaló.

Iniciativas escolares

Al preguntar al ex director regional de Educación de Monte Plata, Jesús Manuel Soriano, si al tener este  problema en su comunidad las escuelas han ponderado suministrar las toallas sanitarias a las alumnas que las necesitan, el ahora técnico y asesor educativo indicó que por iniciativas individuales hay centros educativos que tienen políticas en esa dirección, pero no es algo que está dentro de la programación escolar.

“Las escuelas de República Dominicana desde el 2013 manejan sus presupuestos propios… muy limitados y todavía no hemos logrado niveles de continuidad en las transferencias económicas para que ellos puedan atender todas sus necesidades de manera regular, como debería ocurrir y, máxime cuando tienes centros educativos con muchas limitaciones y también comunidades con muchas limitaciones”, dijo.

Soriano indicó que la iniciativa de tener las toallas disponibles en las escuelas es una respuesta reactiva pero que no soluciona la situación.

“Cuando hay mucho sentido de humanidad la escuela de manera muy particular genera soluciones, busca la manera de ayudar de forma reactiva, pero cuando la chica está en su casa y tiene el problema y no tiene cómo comprar este artículo la decisión de no ir a la escuela me parece válida desde su lógica. Ahí la escuela no tiene cómo reaccionar”, afirmó.

Soriano señaló que quizás de lo que se debería hablar es de respuestas preventivas, porque el país tiene comunidades con niveles de pobreza muy altos.

La coordinadora del Centro de Estudios de Género del Instituto Tecnológico de Santo Domingo, Desiree del Rosario, explicó que es importante que ese tema  se considere en un entorno de integralidad.

“No es solo incluirlo dentro de las compras de la escuela, sino cómo se resuelve el tema de pobreza, de empobrecimiento de la mujer y de muchas situaciones que dan al traste con el derecho a la educación”, dijo.  

Una realidad de varios países

De acuerdo a diversas investigaciones realizadas por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), en varios países de Latinoamérica como México, Colombia, Bolivia y Perú el proceso menstrual ha interferido en la asistencia de las niñas y jóvenes a la escuela. Algunas de las razones están asociadas al dolor menstrual, al miedo a mancharse o a la falta de toalla sanitarias.

La representante de Unicef en el país, Rosa Elcarte, indicó que el tema de la menstruación está ligado con el desarrollo y con la igualdad de oportunidades de las niñas, donde existen tres elementos básicos que la afectan.

El primer punto está asociado a los escasos conocimientos que tienen las niñas sobre lo que es la menstruación, el segundo a la falta de acceso a productos de higiene menstrual en poblaciones vulnerables y un tercer punto está relacionado con la diferenciación de baños de chicos y chicas, ya que algunas niñas se sienten incomodas utilizando los baños mixtos.

53 %

de las niñas encuestadas en Monte Plata afirmaron que no tiene acceso a toallas sanitarias cuando las necesitan.

“Hay tan poco conocimiento de las propias niñas de lo que es la menstruación, de lo que es su biología y su clico menstrual, que ese es uno de los problemas importantes. Ligado a esto, el propio desconocimiento de sus compañeros y hasta de los propios profesores para entender esta situación”, dijo.

Elcarte indicó que esto va ligado a que en muchas familias y en las escuelas se habla muy poco del tema y las niñas viven la menstruación con vergüenza y tabú.   

“El otro tema fundamental es el poco acceso que las poblaciones vulnerables tienen a los recursos de higiene menstrual, a las toallitas higiénicas, a los tampones… Hay todo un paquete de condiciones que dificulta que las niñas vayan a la escuela esos días”, señaló.

La representante de Unicef indicó que lo ideal sería que los productos de higiene menstrual fueran gratuitos por lo menos en las poblaciones más vulnerables.

Según el Banco Mundial no tener acceso a baños adecuados o a productos de gestión menstrual son algunos de los agravantes detrás del absentismo en el trabajo o del abandono escolar en las niñas, jóvenes y mujeres.

Estudio

En el caso de República Dominicana, un estudio realizado por la organización no gubernamental Batey Relief Alliance (BRA) en zonas rurales de la provincia Monte Plata arrojó que, de las 316 niñas que completaron la encuesta, un 53.3% indicó que no tiene acceso a toallas sanitarias cuando las necesitan y un 63.6% reportó que es difícil encontrar productos para la menstruación.

Durante el mes, aproximadamente un 20% de las niñas pierden entre dos y tres días de clases y un 4.6% falta  cuatro días o más a la escuela.

El 57.9% de las niñas que no asisten a la escuela cuando tienen el periodo dijo que no lo hace por dolores menstruales, el 48.9% por miedo a mancharse la ropa, el 16.7% por miedo de que otros se burlen y el 4.5% por falta de toallas sanitarias.

La presidente de BRA dominicana, Togarma Rodriguez, explicó que el ausentismo escolar por falta de acceso a productos higiénicos para la menstruación es una realidad que existe y es comprobable, por lo que se deben buscar soluciones.

“La menstruación es un proceso fisiológico, es un proceso normal y las cosas que suceden normalmente no te deben apartar del deber escolar y entendemos que eso es una inequidad de género que debemos ir trabajando”, dijo.

Higiene menstrual

Para la directora en el país de Plan Internacional, Virginia Saiz, la falta de entendimiento sobre  la higiene menstrual es una barrera que tiene un impacto en el desarrollo pleno de las adolescentes y está asociado, por un lado, al aspecto económico, y por otro a los tabúes relacionados a la menstruación.

Saiz señaló que el costo de las toallas sanitarias en cualquier país pobre o de renta media es muy elevado comparado a los ingresos de una familia, considerando que el proceso menstrual dura entre tres y siete días y algunas jóvenes utilizan entre dos y tres toallas al día.  Por otro lado, indicó que aún existen muchos tabúes relacionados con la menstruación.

“En las comunidades donde trabajamos (en la zona sur del país), incluso en barrios más vulnerables todavía se siguen escuchando cosas como “¡Ay, no cargues a un bebé si estás con la menstruación! “ Eso implica que hay ciertos comportamientos y ciertas cosas que cuando una joven o mujer  está menstruando no se le permite hacer”, dijo.

Señaló que también hay un factor de autoestima que se relaciona con los comentarios de los chicos que pueden ser insultos o bromas cuando una chica empieza a menstruar.

 “Realmente en República Dominicana no se han hecho estudios que profundicen en el impacto de esos tabúes, pero sí que hemos aprendido, con nuestro trabajo comunitario, que cuando una familia de bajos recursos tiene que tomar decisiones de dónde invertir... la higiene menstrual no es una de las prioridades”, indicó.

Precios

De acuerdo al sondeo de monitoreo de precios del Instituto Nacional de Protección al Consumidor (Proconsumidor) los precios en los supermercados de un paquete de 10 unidades de toallas sanitarias oscilan entre los RD$69 y RD$135 dependiendo del tamaño y si es de algodón o rapigel. Según datos recolectados por este medio, en los colmados el precio por unidad se ubica entre RD$10 y RD$20.

“Como parte de nuestras intervenciones hemos visto que durante el COVID-19, que han sido meses de mucha precariedad para las familias,  tener toallas sanitarias no era parte de la economía familiar”, precisó.

Sainz explicó que esta situación se evidencia más en zona rurales y barrios de escasos recursos y a poblaciones más vulnerables que en ocasiones suelen ser de ascendencia haitiana.

De acuerdo a datos del 2019 del Portal Interactivo de Pobreza de la República Dominicana (PIP) el 21 % de la población dominicana vive bajo condiciones de pobreza, siendo su ingreso medio de 3,559 pesos, mientras que un 2.7% registra pobreza extrema.

Hemos aprendido con nuestro trabajo comunitario que cuando una familia de bajo recursos tiene que tomar decisiones de dónde invertir la higiene menstrual no es una de las prioridadesVirginia SanzDirectora de Plan Internación en RD

Soluciones

Como una forma de dar solución al tema del ausentismo por falta de toallas sanitarias en los centros educativos de Monte Plata BRA Dominicana empezó a realizar talleres de costura de toallas sanitarias reutilizables con madres e hijas.

“BRA está enseñando a las familias a hacer toallas reusables, lo que tiene varias ventajas; por un lado, afianza los lazos madre e hija ya que tienen una actividad en común, y por otro, va en consonancia con el medio ambiente y es un proceso económico”, explico el fundador de la entidad, Ulrick Gaillard.

En la escuela Escuela Taller Santa María Josefa Rosello, esa iniciativa ya se implementaba desde antes de la pandemia, pero con otra organización.

Juana Javier, una de las profesoras de costura del centro explicó que con unos moldes y varios tipos de telas enseñan a las niñas o crear su propia toalla reusable, las cuales sirven para ellas y sus compañeras más necesitadas.

“Todos los días tenemos grupos diferentes, trabajamos cuatro días a la semana y ya tenemos capacitadas alrededor de 10 niñas de 11 a 14 años” dijo.

Al finalizar el taller cada niña se lleva un kit con tres toallas sanitarias que pueden ser utilizadas durante un año, ya que lo único que deben hacer es cambiar la tela absorbente que lleva la toalla dentro y lavarla.

El diputado por La Fuerza del Pueblo, Omar Fernández, depositó recientemente un proyecto de ley que busca liberar de todos los impuestos las toallas sanitarias y que sean consideradas producto de primera necesidad.  La iniciativa surgió a raíz del estudio presentado el año pasado por BRA Dominicana.

Con relación a la propuesta, la representante de Unicef en el país, Rosa Elcarte, señaló que, aunque es muy buena, debería ir acompañada también de una mayor formación para chicos y chicas de qué es la menstruación para evitar que esto sea un tema de vergüenzae insistir en la separación de baños de niños y niñas en general.

Oriunda de Puerto Plata y egresada Cum laude de la UASD, en la Carrera de Comunicación Social , mención Periodismo. Ganadora del Premio Periodístico en Microfinanzas de Centroamérica y el Caribe.