Nicotina, de amenaza a oportunidad

El tabaquismo es la principal causa de muerte en el mundo, la industria mundial del cigarrillo lo reconoce y por eso ofrece una serie de alternativas, como la nicotina líquida, que asegura están basados en investigaciones científicas y reducen el riesgo y los daños para la salud de los fumadores.

Parte de los panelistas que participaron en el foro sobre “El riesgo reducido en el consumo de nicotina: De amenaza a oportunidad en salud pública el 14 de octubre en Bogotá

BOGOTÄ. Científicos de Gran Bretaña se unieron para defender en diferentes escenarios el uso de nicotina líquida para disminuir el cáncer de pulmón que provoca el fumar y otros daños en la salud de los fumadores.

El debate sobre el tema que promueve la industria tabacalera a nivel mundial trasciende la frontera de Europa y ya está en la región, donde encuentra voces a favor y en contra.

La discusión más reciente sucedió en esta ciudad el pasado mes de octubre, donde Christopher Russell, un psicólogo del comportamiento e investigador principal en el Centro de Investigación sobre el Uso de Sustancias, Glasgow, Escocia, tuvo que enfrentarse a las más duras críticas sobre el tabaquismo, mientras insistió en que el consumo de nicotina líquida es 95% menos dañina que el fumar cigarrillos convencionales y, por tanto, reduce el riesgo de morir de cáncer pulmonar, lo que significa una oportunidad para la salud individual y la pública.

El tema se desarrolló en el foro sobre “El riesgo reducido en el consumo de nicotina: De amenaza a oportunidad en salud pública”, con el objetivo de generar un espacio de discusión sobre el riesgo reducido del consumo de nicotina con un enfoque de desarrollo de política pública para reducir los efectos negativo de la utilización del producto en su forma más nociva, como es fumar.

Russell, quien desarrollo trabajos sobre la reducción del uso de tabaco, partió de la premisa de que más de seis millones de personas mueren cada año en el mundo por enfermedades asociadas al fumar y que de ahí surge la idea de que los fumadores cambien la combustión del tabaco por productos que reducen su uso en base a nicotina líquida.

Asegura que esa opción, basada en las investigaciones de la industria revelan que la mayoría de los químicos que causan las enfermedades están presentes en los cigarrillos tradicionales.

Una herramienta que promueve para la sustancias son los cigarrillos electrónicos, para que los fumadores habituales, puedan reducir el uso del tabaquismo.

Para Russell los grandes desafíos están en motivar al cambio, dirigir la publicidad a reducir el fumar y promover que la nicotina no es dañina al nivel del humo del tabaco, aunque sí provoque adicción, debe ser el rol del Estado.

De su lado, el doctor Héctor Castro, funcionario del Ministerio de Salud Pública de Colombia, aludió a la muerte de su abuela por cáncer de pulmón la consecuencia de fumar por más de 50 años.

Se opone a todo lo que se relacione con el fumar y considera que se debe regular la comercialización de los dispositivos en jóvenes y grupos más vulnerables, minimizar los potenciales riesgos para la salud de los usuarios, incluyendo su protección contra la exposición del humo.

Entre los retos está prohibir cualquier tipo de publicidad, promoción y patrocinio de los dispositivos electrónicos, exigir transparencia de la industria tabacalera y productoras de esos sistemas para uso de nicotina.

Elkin Otalvaro, director técnico del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) se opone también a la promoción y venta de toda clase de sustancias adictivas y que promuevan el fumar.

Pero la doctora Martha Ciro Aguirre, directora de postgrado de la escuela de medicina de la universidad del Rosario, es contraria a que se prohiba la publicidad, porque tanto los fumadores como aquellos que no lo son, deben estar informados sobre las alternativas que existe para reducir los riesgos de salud.

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Millones de personas mueren en el mundo por enfermedades que están relacionadas al consumo de tabaco, según OMS.