"Una inspección puede dar lugar a un juicio disciplinario de un juez"

Garrido dice que la Suprema busca dar más fortaleza y aumentar el número de inspectores

Pablo Garrido Medina, director general de Carrera Judicial
SDLa inspección de la labor de jueces y empleados del Poder Judicial es uno de los retos que afronta cada día la Dirección de Carrera Judicial Judicial. El espectro comprende la labor de desempeño, el funcionamiento de los tribunales y el comportamiento de su personal. Pablo Garrido Medina afirma que producto de las inspecciones e investigaciones, han sido despedidos desde el 1998 a la fecha más de 20 jueces y una cantidad que supera los 250 alguaciles. Habló para DL.

P:- ¿Cuál es la labor fundamental que realiza actualmente el departamento que usted dirige?

R:- En cuanto se refiere al fortalecimiento de la Carrera Judicial, debo señalar que desde que se implementó el reglamento todos los jueces que ingresan al Poder Judicial lo hacen a través de un concurso que tiene tres etapas. Lo primero es que las bases se distribuyen a todos los que la deseen a nivel nacional, las cuales contienen las plazas, la forma de cómo depositar su currículum y cómo se va a evaluar.

A los participantes se les entrega un código, cuando van a las pruebas sicométricas, el cual lo identificará durante el proceso de evaluación.

P:- ¿Cómo funciona la labor de vigilancia al comportamiento de jueces y empleados del Poder Judicial?

P:- A través del Departamento de Inspectoría se hacen inspecciones ordinarias. Por donde se hace mayor énfasis es en esta parte, porque las inspecciones ordinarias revelan cómo está funcionando el tribunal y en ocasiones se pueden detectar faltas.

Está también la auditoría que también se programa por año. Los inspectores le dan prioridad a los tribunales que tienen un mayor movimiento de expediente, porque ellos van a los tribunales y verifican la liquidación de los impuestos, es decir si el secretario lo ha hecho correctamente, y si los expedientes están activados adecuadamente.

P:- ¿Cuál es la efectividad que tiene esa inspección que se realiza?

R:- Hay dos vertientes básicas para poder lograr que la institución camine: las inspecciones y las auditorías, que van contribuir fundamentalmente a que el tribunal se desempeñe con una mayor eficiencia, que esté mejor organizado, y concomitantemente a eso pueden detectar faltas no solo de jueces, sino también de empleados y funcionarios que podrían dar lugar a una inspección extraordinaria para el juez, que ya es más profunda y puede ir a un juicio disciplinario.

Pueden también los usuarios presentarles sus quejas a los inspectores. Cuando hay un número de quejas considerables y señalando hechos precisos y nombres de personas, eso llama a la atención para hacer una inspección extraordinaria.

P:- ¿Qué puntos abarcan las inspecciones?

R:- Alrededor del 85 al 90 por ciento de los tribunales del país se inspeccionan. Eso se está haciendo desde el año pasado para acá porque el número de inspectores no era suficiente.

P:- ¿Cuántos inspectores tiene la SCJ?

R:- Hay alrededor de unos doce inspectores, que realizan las inspecciones ordinarias y hay tres que son los que mayormente trabajan con las inspecciones extraordinarias.

P:- ¿Cuáles casos se pudieran considerar como los más relevantes?

R:- Los casos más relevantes que han ocurrido con este proceso, claro está, los jueces que han sido sometidos a un proceso disciplinario y que han sido destituidos por la comisión de faltas. Pero también hay muchos empleados que han sido destituidos por esos procesos de fiscalización, que se lleva a cabo tanto de inspectoría como de auditoría.

Porque cuando se lleva al tribunal cada expediente liquidado debe tener sus sellos y esos recibos deben estar cancelados.

Cuando no aparecen los recibos, ya el secretario tiene problemas. Igual en materia civil con el registro de las sentencias, puede llegar a una suma de dinero en ocasiones considerables.

P:- Cuántos jueces, alguaciles y empleados han tenido que ser despedidos por causas graves.

R:- Algo más de 20 desde el 1998 acá.

Se ha dado un solo caso hasta ahora, de que un juez no volvió a superar la evaluación de desempeño. Pero ya él tenía en proceso la jubilación por razones de antigüedad. Tenía alrededor de 70 años y unos 25 en el Estado.