Una orca falsa naufraga antes de asustar a leones marinos

John Wifler, el piloto de una orca falsa elaborada de fibra de vidrio sale de la embarcación varada a un barco en el río Columbia en Astoria, Oregon. Joshua Bessex/Daily Astorian

PORTLAND, OREGON. Cuando una réplica de 10 metros (32 pies) de una orca surcó las aguas de Oregon, los espectadores la vitorearon. Pero después la orca falsa tuvo una falla mecánica.

La orca motorizada de fibra de vidrio fue llevada al pueblo costero de Astoria el jueves con el propósito de ahuyentar a los lobos marinos que atestan los muelles y dificultan el acceso de las personas a sus botes.

Pero su debut resultó un fracaso.

Unos 1.000 espectadores gritaron jubilosos cuando la orca falsa -con su conductor en el interior- se sumergió el jueves por la noche. Jim Knight, director ejecutivo del puerto de Astoria, dijo que los lobos marinos que atestaban los muelles "enmudecieron". Pero cuando pasó cerca un barco de carga, la supuesta orca empezó a volcarse por la estela del barco hasta que se dio vuelta completamente.

"Nuestra tripulación del puerto tuvo que ir a rescatar al conductor para que no se ahogara", dijo Knight.

¿Y qué pensarán los lobos marinos sobre el espectáculo? "Probablemente suponen que está muerta porque tiene el vientre al aire", opinó Knight.

No fue el primer fiasco para la orca falsa.

La réplica -préstamo de una empresa dedicada a la observación de las ballenas- fue traída por tierra el jueves desde Bellingham, Washington. A su llegada, el motor fuera de borda de la estructura se inundó y hubo que hallar un repuesto.

Los lobos de mar han aumentado notablemente en las costas del oeste desde que quedaron bajo la protección de una ley federal de 1972. Los que se congregan en los muelles del puerto de Astoria son atraídos por cardúmenes de eperlanos, según los biólogos federales.

Aunque resultan divertidos para los turistas, muchos residentes los consideran una peste.

Las autoridades han intentado de todo para mantenerlos alejados.

La orca falsa debía emitir sonidos de una orca verdadera, especialmente el que emite después de matar un lobo marino o una foca. Pero la estructura se volcó antes de que pudiera emitir la grabación.