Para Filia lo que definirá la serie es lo que el Licey pueda controlar
Señala que está feliz de estar aquí y le encantaría retornar; resalta que le gustaría regresar al país
El primera base de los Tigres del Licey está consciente del nivel que tiene su rival, los Toros del Este, en esta serie final. “Ellos merecen estar aquí”, dijo.
Y eso tiene su soporte: tienen el mejor récord en la ronda regular y en la postemporada.
Ahora, en esta final, cuando la serie se encuentra cerrada (2-2, sin incluir el resultado de anoche), Filia fija su posición sobre la disputa del título. Lo que va a definir es “lo que podamos controlar. No podemos controlar lo que ellos hacen, pero podemos controlar lo que hacemos”, dice el inicialista que batea .467, segundo en ese renglón en la final y líder (6) en empujadas en primeros 4 juegos.
Una de esas cosas a controlar es la cantidad de peloteros dejados en base por el Licey. Y eso es para prestarle atención. “Podemos cuidar lo que podemos cuidar. Esperamos que sea a nuestro favor”, agregó.
Filia ha encantado en la pelota dominicana, al punto que después de exhibir su capacidad de juego con las Estrellas Orientales durante la serie regular, siguió con los Leones del Escogido y ahora, en la final, con los Tigres del Licey.
Filia, que bateó .301 en la serie regular con las Estrellas, recibió 24 boletos, se ponchó 16 veces y remolcó nueve carreras en 45 partidos. Su calidad lo llevó a ser fichado por los Leones del Escogido para el round robin.
Estuvo cerca de llevar a los Leones a la final, gracias a sus .397, líder de bateo del round robin, alcanzó 36 bases, tercero en la fase round robin. Anotó 12 vueltas, cuarto en ese renglón y empujó 10, sexto y líder de hits (31). Un caramelo así es demasiado apetecible para que al Licey se le escapara en el draft de peloteros importados. “Feliz de estar aquí”, señala el primera base de los Tigres.
¿Más feliz de regresar la próxima temporada? “Absolutamente” y es que “la pasión que la República Dominicana tiene por el béisbol es tremenda”.
Filia, de 27 años, es del equipo Triple A de los Marineros de Seattle. Y aún si sube a Grandes Ligas, estaría dispuesto a retornar al país. Aprenderá el merengue? “Jaja”. se ríe, y añade: “No. He aprendido unas pocas cosas aquí”.