Vitelio Mejía incluye el tema del control de dopaje en su agenda

“Si tienes un estadio seguro para los juguadores de Grandes Ligas y una política de controles que les permita confianza a los jugadores vas a tener más jugadores de cartel”. Vitelio Mejía, presidente de la Lidom (Archivo/José Justo Féliz)

SANTO DOMINGO. El tema de la lucha contra el dopaje es un factor que la actual Liga Dominicana de Béisbol (Lidom) tiene entre sus tareas pendientes.

El presidente de la Lidom, Vitelio Mejía, reconoce que en la liga como tal “no se lleva como política”. Señala que evidentemente se practica la política que tiene la Major League Baseball y generalmente los peloteros “están bajo vigilancia de ellos, más que de nosotros”.

El punto es que esos peloteros son aquellos que fundamentalmente están dentro del béisbol organizado. Así lo establece el “Programa conjunto de prevención y tratamiento de drogas” de la MLB. Pero resulta que en República Dominicana varios peloteros considerados fuera del béisbol organizado de la MLB juegan en la liga otoño-invernal, incluso con rol de estelaridad.

Ahí es donde fundamentalmente le toca a la Lidom jugar su papel. “Es algo que está en la agenda de la liga, aunque no para este año”, advierte Mejía. “Quizá ni siquiera para el otro. Pero aquí tiene que haber una política definifida en ese sentido porque incluso eso les va a dar más seguridad a los equipos de Grandes Ligas, de que sus muchachos vengan a jugar... menos temor a que ese tipo de cosas puedan incidir”.

El lado infausto es que “no es una prioridad en este momento” para la Liga establecer una política contra el dopaje. Mejía toma en cuenta que los peloteros del béisbol organizado vienen bastante chequeados de su organismo rector, “pero entendemos que a la vuelta de dos o tres años tiene que haber una política definida que nos sirva para darles confianza”.

La MLB, según se informó, envía la lista del pelotero que va a recibir un control de dopaje y el equipo cede la instalación de su camerino para que se realice esa supervisión. Sólo tienen acceso el personal de MLB y el o los peloteros a ser chequeados.

De todas maneras el tema, según fuentes, no se ha discutido de manera formal en los últimos años en el seno de la liga.

Postura de Fedomede

El presidente de la Federación Dominicana de Medicina Deportiva (Fedomede), Milton Pinedo, destaca lo valioso del programa que implementa la MLB, mediante el cual cada vez más decrecen los casos de dopaje.

Como punto positivo, la Lidom está afiliada a la MLB, señala Pinedo. Y a través de la Federación que preside, “no veo inconveniente en ayudarles. Los podemos ayudar a desarrollar eso”, dijo sobre el programa. “Eso ayuda -continúa Pinedo- a tener en control de peloteros que no son de Grandes Ligas. (La Lidom) puede conformar una comisión para la búsqueda (de casos de dopaje). Nosotros los ayudamos a desarrollar el programa, sin ningún inconveniente”.

Planes en dos años

Mejía, quien preside la Lidom desde julio pasado, se propone la modernización de la Liga, “un plan estratégico concebido a tres o cuatro años”, claro está, si es que permanece al frente de esta institución, luego de sus primeros dos años. El primero de esos años, dice, “va dirigido a fortalecer la vinculación entre la liga y el fanático”, que de paso en muchos casos no recibe beneficios de una liga que apoya. Esto es regalos, comodidad, precios, entre otros aspectos.

Mejía persigue “desarrollar ese sentido de pertenencia y de identidad, entre el fanático y la liga. Y en eso estamos trabajando, esa va a ser nuestra prioridad”.

Los equipos, señala, están haciendo su parte, tratando de montar un buen espectáculo, independientemente de que los peloteros de nivel, de cinco años o menos en las Mayores, juegan poco o no lo hacen. “La liga tiene ahora que convertir eso en algo que sea agradable, confortable, para los fanáticos. Esa es nuestra primera misión”.

En su primer año

“Ya vendrán otras cosas institucionales”, y este es otro proceso que tomará tiempo. La Liga como tal permanece un tanto encenrrada y no se debe pensar solo durante la temporada, sino en la fase de los largos nueve meses, en la que poco se hace en términos de difusión.

“Estamos trabajando en reformular la liga como institución, pero básicamente en estos primeros meses estamos concentrados en el fanático, en abrirnos, en no estar cerrados, aislados, como si estuviéramos en otro planeta”, dice Mejía.

Abogado al fin, refiere un lenguaje judicial cuando señala “y a la prueba me remito” para detallar: “Nosotros hicimos un draft, abierto, en un centro comercial, se hizo caravana y hay más actividades que se van a hacer en el curso del campeonato para incluir actividades de familia, que la familia pueda ir al play, juegos infantiles y que la familia pueda hacer barbecue fuera del estadio”. Entre otras cosas; mejores servicios, mejorar los precios, “que el fanático se sienta como siempre ha sido el dueño del play. Esa es mi misión”.

En su segundo año

Para el segundo año, plantea, hay que ir pensando en algunas cosas más “estructurales” y aquí toca el tema de “los estadios, sobre todo el de la capital”.

Mejía cree que no se debe “soñar con un estadio de 30 millones de dólares”, cuando se puede hacer un estadio Quisqueya moderno, “que te cueste cinco o seis millones de dólares arreglarlo y que se pueda hacer aquí un par de juegos de Grandes Ligas o una pata del Clásico (Mundial de Béisbol)”.

Logrado esto, “pienso que se puede adecuar a un costo mucho menor. Y esa es una misión que tenemos para el segundo año”.