Babe Ruth y la “Dolce Vita”

Babe Ruth vivió la vida.

Nadie es perfecto y eso se puede apreciar en los dedos de las manos.

El “Voto de Castigo” que algunos miembros de la Asociación de Escritores de Baseball de America, ha ejercido contra Barry Bonds, Mark McGwire, Sammy Sosa, Roger Clemens, Manny Ramírez hay que bajarle ya algunas rayitas.

Babe Ruth, es otro ejemplo de un miembro del Salón de Fama de Cooperstown que no fue escolta de San Pedro Apóstol.

En 1923, el Yankee Stadium fue inaugurado en el Bronx y Babe Ruth fue el Jugador Más Valioso de la Liga Americana en el segundo año de existencia del premio. Ese otoño, Ruth llevó a los Yankees a la primera victoria de la serie mundial. Más éxitos siguió cosechando en 1924 cuando lideró la liga con promedio de .378 y 46 jonrones. En este punto, la estrella de Ruth se había vuelto tan brillante que la vida social del toletero comenzó a dominar su carrera.

Las cosas llegaron a un punto crítico cuando Ruth se perdió parte de los entrenamientos de primavera y 56 juegos de la temporada de 1925, debido a su apetito acelerado por el alcohol, las mujeres y la comida.

‘El Bambino’ fue aclamado por ser uno de los mejores jugadores de todos los tiempos, aunque durante su época también fue conocido por ser un gran amante de la “Dolce Vita”.

Eran otros tiempos, el deporte era un entretenimiento falto de héroes y los deportistas no perdían el tiempo mandando tuits o fotos por Instagran.

Cuentan que Babe Ruth tenía un partido contra Chicago White Sox y algunos directivos se lo llevaron la noche anterior a cenar, copas, mujeres... hasta la madrugada. El día del partido Babe machacó a los de Chicago. Cuando Ruth salió del vestuario se encontró con esos directivos en el estadio y les preguntó: “¿Dónde vamos esta noche?”.

Algo parecido sucedió aquí con Jerry Hanahs cuando militó con los Tigres de Licey.

Como escribió David Wells en su autobiografía: “Babe Ruth se convirtió en mi primer héroe. Podía lanzar, podía batear, podía comer diecisiete perros calientes y batear una bola a quinientos pies. Comía demasiado. Fumaba demasiado. Bebía demasiado. Contrató prostitutas a docenas. ¿Qué más se puede pedir?.”

Un día como hoy: 1957, Vic Rehm, Estrellas Orientales, permite 5 carreras a Licey en el octavo inning y terminó en 41 episodios su racha sin permitir carreras.

1971, los Leones del Escogido derrotan 8x2 a las Águilas Cibaeñas y detienen en su racha de derrotas en línea. Mike Flanagan, ganó y Eduardo Acosta, perdió.

1988, Manuel Hernández, pítcher, es negociado a los Toros por el utility Bernardo Tatis.

“Dicen que algunas de mis estrellas beben whiskey, pero me he dado cuenta de que los que beben leche batida no ganan muchos juegos” Casey Stengel

Cronista deportivo. Amante del béisbol y sus vivencias.