Los Mets en las manos J-Lo y A-Rod

A-Rod y JLo.

La potencial adquisición de una parte de las acciones de los Mets de New York por parte de Jennifer López (J-Lo) y Alex Rodríguez (A-Rod) es como si fuese un argumento de una historia de Julio Verne. Pero nada, ver y leer para creer.

Si logran hacer realidad esta operación será el “palo de la gata” para los latinos y un “golpe de bolsón” para los que le tiran dardos y no de azúcar a esta pareja.

El New York Post informó que López y Rodríguez están dispuestos a aportar “cientos de millones” de sus propios dólares. Ese es un nivel significativo de compromiso.

Por supuesto, está el problema de los Yankees. Como J-Lo se señala a menudo en sus letras, es una orgullosa nativa del Bronx y, por lo tanto, fanática de los Yankees. Rodríguez jugó 10 años con los Bombarderos del Bronx.

Pero no es una locura suponer que cambiar de lealtad puede ser tan simple como eso, y poseer una parte del equipo es una buena excusa. Después de todo, A-Rod dijo recientemente que amaba a los Mets que crecieron durante la década de 1980 debido al primera base Keith Hernández.

Las propias estrellas, López y Rodríguez podrían ayudar a ser los contendientes a los Mets adquiriendo algunas estrellas en la agencia libre. Jugando en el mercado más grande del juego, la familia Wilpon una y otra vez redujo la nómina esperada de un club de Nueva York y su participación con Bernie Madoff los ha dejado en una situación financiera traicionera desde entonces.

Desde su retiro en 2014, Rodríguez se ha mantenido en el juego y se sometió a una gira pública de mea culpa por consumo de drogas para mejorar el rendimiento durante su carrera. MLB le entregó una suspensión de un año hace menos de siete años.

¿Es un cambio demasiado rápido?

¿Lo podrá asimilar del otro lado del escritorio?

Pero y aquí el pero si vale J-Lo y A-Rod le podrían cambiar el cuerpo y la cara al equipo de la Gran Manzana.

Un día como hoy: En 1998, Julio Franco, Cleveland, bateó de 4-2 y extendió a 21 su racha de juegos seguidos dando de hit.

En 1995, Pedro Martínez, Montreal, lanzó 9 innings perfectos frente a los Padres de San Diego, cuando en el décimo inning Bip Roberts inició la entrada con un doble.

En el 2001, Manny Ramírez disparó un jonrón de 491 pies, la pelota cayó en el quinto piso, el más lardo en la historia del Skydome.

En el 2003, Sammy Sosa, fue expulsado en el primer ining cuando, al rompérsele el bate, el árbitro principal, descubrió que tenía corcho. Fue suspendido por 8 juegos y en la apelación quedó en 7.

“Fracasado no es aquel que lo intentó y perdió, fracasado es el que nunca intentó por miedo a perder” Anónimo

Cronista deportivo. Amante del béisbol y sus vivencias.