El impacto del cambio de Juan Soto
El traspaso a los Yanquis le brinda una plataforma de ampliar su estrellato
El jardinero dominicano Juan Soto es uno de los mejores jugadores jóvenes de las Grandes Ligas y, por mucho, uno de los mejores bateadores finos del negocio. Con apenas 25 años ya ha sido cambiado dos veces, antes de optar por primera vez a la agencia libre y su llegada a los Yanquis de Nueva York, un año antes de entrar al mercado libre, lo prepara para el estrellato más grande posible.
No hay que debatir mucho sobre las condiciones de Soto en el plato. Sus números hablan por sí solos, es un bateador paciente y de resultados excepcionales con el madero.
Ahora estará en la principal plataforma de béisbol de las Grandes Ligas, la ciudad de Nueva York y específicamente con los Yanquis.
Si antes Soto tenía muchos ojos encima de él, como cuando fue campeón de bateo en la temporada de la pandemia, o cuando fue clave en el campeonato de los Nacionales de Washington en el 2018, con los Yanquis el mundo del béisbol completo estará encima de él.
Pero conociendo su capacidad y su ética de trabajo, no hay dudas de que se prepara para algo importante.
Al adquirirlo en el invierno posterior a quedarse fuera de los playoffs, y un año antes de que se convierta en agente libre, los Mulos del Bronx demuestran que van en serio en su persecución de un nuevo campeonato.
Posterior a eso podrán pujar para firmarlo a largo plazo y si las cosas no salen bien para ellos a mitad de año, tienen el chance de transferirlo a una franquicia que esté peleando por los playoffs. Para Soto, es una situación de ganar-ganar.
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