Una experiencia para proteger el erario

El Quisqueya no es exclusivo para béisbol, pero requiere de cumplir con un protocolo

El Estadio Quisqueya Juan Marichal acogerá otros dos conciertos antes de la intervención previa a los Juegos Centroamericanos y del Caribe. (Neal Cruz)

Fue necesaria la indignación casi colectiva que alcanzó hasta al presidente de la República, Luis Abinader,  para que se conociera de forma pública lo obvio. Que los empresarios que rentaron el Estadio Quisqueya para el concierto de Chayanne y el patronato que hizo el trámite asumieran el costo de reparación del outfield.

Los días antes de la reunión de alto nivel que tuvo lugar el viernes y donde se acabó el debate fueron de dimes y diretes, repartición estéril de culpas entre allegados al Escogido y Licey. Hasta revivió diferencias en torno al sindicato de peloteros.

Lo que se quiso reducir a que con lluvia y varios sacos de abono la grama regresaría se tranzó en un costo de 3 millones 600 mil pesos, a ser cubierto por los promotores del concierto del pasado 11 de abril

Hasta en la muy bien educada Finlandia y el resto de países nórdicos ha sido tocándole el bolsillo que desde el ciudadano de a píe hasta las empresas han aprendido a cumplir las leyes. 

Recién en febrero el Gobierno destinó 500 mil dólares para una serie de MLB y adecuar el parque, entre ello el terreno, a nivel de Grandes Ligas.

La experiencia, gracias a la exposición pública en la que Diario Libre jugó su rol con imágenes de dron que decían más que mil palabras, advierte a los próximos arrendatarios del recinto tomar en cuenta el protocolo. Montar una carpeta que proteja el terreno del peso y los golpes que puede recibir la superficie no es suficiente.

  • Esa grama necesita exposición a los rayos del sol, a la lluvia, ser rociada y excederse en el tiempo con la carpeta ocasiona daños.

Igual, Kelvin Cruz es el ministro de Deportes que ha manejado el mayor presupuesto en construcción y reparación de instalaciones. A Cruz le sobra recorrido como regidor, alcalde de La Vega, como presidente de Fedomu, sabe que si no hay una red que vele por una obra pública entonces en el breve tiempo esa inversión se desperdicia.

La indignación y advertencia que hizo Cruz el jueves mientras se inauguraba el Malecón Deportivo fue el catalizador para que se asumieran consecuencias. Poco o nada importaba si los permisos de conciertos se entregaron mientras era el Escogido quien estaba al frente del patronato.

La lección

Tocaba responder, exigir responsabilidad y garantizar que el terreno del Quisqueya esté en óptimas condiciones sin la necesidad de requerir más dinero público para que en julio el recinto acoja el torneo de béisbol de los JCC, donde la República Dominicana buscará su primera medalla de oro como anfitriona. 

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ejerce como periodista especializado en deportes desde el 2001. Es editor de Deportes de Diario Libre.