“Dice Acosta Núñez, ahí vienen Los Tanques y el pueblo repite...”
SANTO DOMINGO. La pelota de verano tuvo sus encantos, el aroma de un romanticismo que abrazaron jugadores, directivos y fanáticos, que llegó por momentos a la divinidad.
En 1953, en las calles, en los bares y en los clubes de primera se bailaba el merengue Juanita Morel con el Trío Reynoso: “Se murió Bilito en Loma e’Cabrera, Juanita Morel. Le prendió la vela Juanita Morel, le prendió la vela... Ay, Juana Morel oye tu merengue, entre las mujeres tú eres mi derriengue. Entre las mujeres tú eres mi derriengue”...
Y con el apodo de “Juanita Morel” fue que Max Reynoso bautizó en su Amalgama de Colores a Othelo -El Chico- Renfroe.
La época del béisbol de verano está llena de anécdotas.
El 6 de septiembre de 1953, en Santiago, los felinos bajo el mando del cubano Oscar Rodríguez, venció 2-0 a las Águilas Cibaeñas en el quinto desafío de la serie final para conquistar su segunda corona en el béisbol profesional organizado.
En este memorable juego subió a la colina de los sustos por el Licey, el cubano Gaspar Delmonte, quien apenas permitió dos hits para acreditarse la victoria, siendo el lanzador derrotado Canín Zabala.
El mejor bateador del encuentro fue el Chino Hidalgo con triple y tres sencillos y los dos hits que permitió Delmonte fueron conectados por Tiant Tineo, el Clipper del Cibao, en el primer inning y en el séptimo un doble de William Cash.
El campeonato de 1953, segundo ganado por el Licey, se caracterizó por una recia e impresionante ofensiva. Las posiciones 3, 4 y 5 en el line-up azul estaban ocupadas por Bert Haas, tercera base; Alonzo Perry, primera y Luis Rodríguez Olmo, en el centerfield.
Su bateo de conjunto fue tan explosivo que Félix Acosta Núñez bautizó al trío como “Los Tanques”. Cuando se acercaban a la caja de bateo se escuchaba en la radio la voz del “As”: “Ahí vienen Los Tanques”.
En conjunto batearon 191 hits, 34 dobles, 10 triples, 16 jonrones, anotaron 99 carreras y empujaron 120, incluyendo 53 de Alonzo Perry, récord nacional aún vigente a pesar de haber transcurrido más de cinco décadas.
De esa corona de 1953, nos queda el sabor del merengue de Eugenio Ruiz Casado: “Dice Acosta Núñez ahí vienen Los Tanques, y el pueblo repite no hay quien los aguante. En primera base el Bárbaro Haas, esperando a Perry que la va a botar. Luis Rodríguez Olmo ya quiere batear porque al Escogido le quiere ganar. Dice Guayubín que quiere pitchear porque al aguilucho los quiere blanquear...”.
El líder de bateo fue Tetelo Vargas, Estrellas Orientales con .355, primer dominicano en ganar una corona.
Alonzo Perry, Licey por segundo torneo seguido, se llevó la diadema con 11 y estableció marca vigente en impulsadas cons 53.
Centros de detención podrían llegar al límite mientras Trump trata de deportar "millones y millones"
Advanced anuncia la apertura del complejo turístico Wyndham Alltra Punta Cana
Autoridades investigan la muerte por heridas de bala de un comerciante en Santiago
Presidente del TC aclara que ellos no crearon la figura de las candidaturas independientes