El bateo dominicano coloca a Toronto en la punta del Este

Criollos son responsables del 60% de las carreras producidas

Edwin Encarnación persigue el título de HR.

SANTO DOMINGO. Al jugarse el 35% del calendario, la apuesta dominicana de los Azulejos no podía dejar mejor parado al gerente general de apellido incómodo de pronunciar en la fonética dominicana, Alex Anthopoulos.

Gracias al bateo criollo, los Blue Jays marchan primeros en la división más competitiva del béisbol, con tres partidos y medio de ventaja sobre unos todopoderosos, pero hoy golpeados Yanquis, y a seis de los actuales campeones Medias Rojas.

Con 53 batazos de cuatro bases, el madero criollo es responsable del 64% de los 82 jonrones que ha disparado Toronto, ha producido el 60% de las carreras (166 de 276), el 59% de los extrabases (118 de 199) y el 52% de los imparables (279 de 529).

Esta producción se ha logrado con el consumo del 51% (1,019) de las 1,993 apariciones al plato disponibles en los primeros 58 partidos de la campaña. Ningún otro equipo en las Grandes Ligas ha disparado más cuadrangulares que los "Dominican Blue Jays" con el más cercano a nueve (Colorado).

La inversión en quisqueyanos representa el 40% de la nómina confeccionada por Anthopoulos, nacido en Montreal de una familia griega, que se juega la faja con este grupo. Son US$48 millones de los US$117,5 millones que tiene comprometido pagar el equipo, la novena mayor entre las 30 organizaciones de las Grandes Ligas.

Es una producción sin precedentes para un país que no sea los Estados Unidos, y ni siquiera el Detroit de los venezolanos Miguel Cabrera y Víctor Martínez resiste comparación. O los White Sox de los cubanos José Abreu, Alexei Ramírez y Dayan Viciedo.

Un Edwin Encarnación, que en mayo destrozó el pitcheo contrario con slugging de .763, 16 bambinazos y 33 remolques, sacó el equipo del penúltimo lugar al 30 de abril cuando jugaba para .407 (11-16).

Juan Francisco, con el mejor mes de su inestable carrera (.284, 7 HR y 20 CE), también contribuyó a una alineación que espera la mejor versión de José Reyes, pero que tiene en José Bautista y Melky Cabrera a dos azotes.

Las 291 carreras que ha producido esta alineación es la segunda mayor en todo el béisbol, sólo detrás de las 296 de Oakland. Representan cinco vueltas por choque, una producción que costará mantener en una época en la que el dominio está del lado del montículo.

Ya el 27 de abril este equipo fijó una marca de jugadores extranjeros en una alineación con siete, e incluyó un lanzador (Esmil Rogers).

Perspectivas

Toronto es puntero gracias al bateo, independientemente de que cuenta con el único lanzador en alcanzar los dos dígitos en victorias en el año (Mark Buehrle, 10-1, 2.10).

La tropa que dirige John Gibbons tiene la novena peor efectividad de todo el béisbol y sexta más alta en la liga (4.09). Más allá de Buehrle y el nudillista R.A. Dickey (5-4,4.30) la rotación y el bullpen son grandes interrogantes para aguantar el trayecto que falta hasta finales de septiembre.

Al parecer, el público todavía no se cree lo que ve, y se resiste a integrarse. Hasta ayer, el equipo marchaba 22 en asistencia, con 752,266 fanáticos llevados a las 31 fechas, una ocupación del 49% y una media de 24,266.

En 2013, cuando se relanzó el conjunto en base a figuras dominicanas, ingresaron 2,536,562 personas al Roger Centre para una ocupación del 63% y un promedio por juego de 28,039.

NPerez@diariolibre.com