El cricket busca su camino en país de béisbol, en Cuba

Varios jugadores alientan a sus compañeros durante un partido de cricket entre Cuba y Sudáfrica mientras algunos niños, uno de ellos con una pelota de fútbol bajo el brazo, hablan con un jugador.(ap).
LA HABANA.- Yordeni Caballero bateó la pelota con un golpe suave, soltó el bate y reaccionó como si hubiese sacudido un bambinazo en un juego de béisbol. Vestido con un short y maltrechas zapatillas sin cordones, el niño de siete años corrió a lo loco por la improvisada cancha de cricket en una calle de La Habana, sin saber exactamente hacia dónde debía ir, mientras su entrenador reía tratando de poner orden.

El Caribe está dividido entre países con mayor influencia de Estados Unidos donde el béisbol es rey -como Cuba, República Dominicana y Puerto Rico- e islas que formaron parte del imperio británico y en las que el deporte nacional es el cricket. No cabe duda que el béisbol corre por la sangre de los cubanos, pero incluso aquí un pequeño pero apasionado grupo de personas intenta promover el cricket.

En su mayoría descendientes de obreros de la caña de azúcar que llegaron de otras islas a principios del siglo 20, los cubanos amantes del cricket practican su deporte con equipo hecho por ellos mismos o donado por las embajadas de los países en los que se juega ese deporte. Usualmente buscan jugadores en las calles y les enseñan las reglas del deporte, aprovechando las destrezas aprendidas del béisbol como el bateo y corrido de bases.


Kiomai Aguiar, hijo de inmigrantes de la isla francesa de Martinica en la que el cricket es popular, dijo que de niño jugó béisbol y básquetbol, y cambió al cricket a los 16. Ahora entrena a Caballero y otros jóvenes en el barrio San Miguel del Padrón, en las afueras de la capital cubana.


"Es un juego que obliga a pensar, a coordinar, a hacer las cosas en tiempo, y a la vez hay respeto y unión entre los jugadores" explicó Aguiar, de 35 años y actualmente desempleado. "No existe un solo verdadero terreno de cricket en Cuba, entonces jugamos donde nos dejan, en una cancha de fútbol, un terreno de béisbol o una pista de atletismo".

Bárbara Delarra, funcionaria del Instituto Nacional de Deportes, explicó que el cricket llama la atención de los jóvenes cubanos "porque es parecido al béisbol. Se pitchea, se batea, se fildea, es un deporte nuevo y llamativo y atrae a los jóvenes frustrados del béisbol, que no lograron jugar béisbol y optaron por el cricket".

Delarra dijo que actualmente se practica cricket organizado en seis de las 16 provincias de la isla, y el año pasado se contabilizaron unos 1.150 practicantes en todo el país.

El cricket es parte esencial de la identidad cultural de las comunidades de inmigrantes caribeños en Cuba, descendientes de unos 250.000 trabajadores de Jamaica, Dominica, Trinidad y Tobago, San Vicente y Granadina, entre otras colonias británicas, que llegaron a trabajar en las centrales azucareras de las provincias orientales de Cuba.

"Mantuvieron gran parte de su identidad", explicó Jorge Giovannetti, presidente del Departamento de Sociología y Antropología de la Universidad de Puerto Rico y experto en migración caribeña a Cuba. "Conservaron algunos de sus hábitos alimenticios, su religión y en parte el cricket".

El cricket tiene mayor popularidad en la provincia oriental de Guantánamo, donde vive la mayoría de los descendientes de los inmigrantes caribeños.

"Si no tenemos bate, lo hacemos con un palo, y si no hay pelota, hacemos una de trapo" explicó Eliecer Brooks, descendientes de jamaiquinos y quien juega con el equipo de Guantánamo, ciudad ubicada a 900 kilómetros al este de La Habana. "Mis ancestros y otros de distintas islas caribeñas trajeron a finales del siglo 19 su cultura a Cuba y en particular el cricket, nosotros quisimos mantener esa tradición porque es bonito recordar sus raíces".

En Cuba no hay campeonato nacional de cricket y sólo se realizan algunos torneos, como el que se celebró a finales de septiembre en el estadio Eduardo Saborit de la capital cubana, en el que habitualmente se juega fútbol o rugby. Participaron tres elencos cubanos -dos universitarios y uno de Guantánamo- así como tres equipos integrados por estudiantes procedentes de países donde el cricket es muy desarrollado como Pakistán y Sri Lanka.

Adithya Senavirathna, oriundo de Sri Lanka y estudiante de tercer año de la Escuela Latinoamericana de Cuba, disfrutó de la oportunidad de medirse con jugadores cubanos, pues acostumbra practicar el deporte con los demás estudiantes extranjeros.

"Los cubanos tienen habilidades", consideró Senavirathna. "Son buenos lanzadores, pero les falta técnica, y aprenden rápido".