El verdadero problema de los esteroides

Proceso. El desarrollo muscular se puede obtener con el ejercicio, sin tener que correr el riesgo del uso de esteroides

Mark McGwire
MIAMI. Algunos aficionados se preguntan ¿por qué se prohíben los esteroides, si en muchas ocasiones son recetados por los médicos y producen efectos positivos en los deportistas, desarrollando sus músculos y ayudándolos a un rendimiento superior en la práctica del deporte que ellos protagonizan?

Hubo una época en que los ejecutivos de las Grandes Ligas se hicieron de la vista gorda ante el uso de los esteroides, cuando Sammy Sosa y McGwire sostenían aquel enconado duelo de jonrones que llenaba los parques de béisbol con la presentación de ambos atletas.

Eso es cierto como también lo es que los esteroides anabólicos contribuyen a un desarrollo muscular violento.

Pero ese es principalmente el problema de los esteroides, la violencia con que logra ese desarrollo muscular. Es cierto que los médicos recetan esteroides para ciertos problemas como un desarrollo tardío en la pubertad, el desgaste físico producido por una enfermedad como el sida, y ciertos tipos de impotencia. Pero ese diagnóstico se hace y se receta bajo una estricta supervisión médica porque pasarse de los límites médicos supone crisis no sólo en el aspecto físico, sino también en el mental.

Los esteroides pueden tomarse o inyectarse y desde que comenzaron a usarse en los años 30, han provocado muchas tragedias por el uso indebido de los mismos. La sustancia absorbida en forma indebida puede producir –y produce de hecho- infertilidad, desarrollo exagerado de los senos, calvicie en los hombres y en las mujeres agrandamiento del clítoris y crecimiento excesivo de los bellos.

En los hombres también puede producir atrofia testicular, todo eso acompañado de un total desequilibrio mental, rayando con la locura. También puede producir la aparición de tumores y signos externos de acné. En los adolescentes suele producir rompimiento de los tendones. Es común que la presión suba en forma alarmante y llegue a producir agrandamiento de los ventrículos del corazón.

Por todas estas razones es que los esteroides tienen que estar supervisados por los médicos, cosa que no sucede cuando los deportistas, en busca de nuevas marcas, acuden a los mismos por la libre. Los resultados iniciales son buenos y al continuarse el uso de los mismos se cae en la crisis que se trata de neutralizar con la supervisión médica.