España vence a Italia 4-2 con penales
Es la primera vez que España logra la proeza en 88 años en un choque a nivel internacional
ESPAÑA 4 ITALIA 2
VIENA. Iker Casillas se hizo gigante en el arco y atajó dos penales para que España rompiese el maleficio ante Italia al vencerla ayer domingo 4-2 y tras 24 años vuelve a jugar las semifinales de la Eurocopa.
España logró por primera vez en 88 años vencer a Italia a nivel internacional. Y además en los tantas veces esquivos cuartos de final.
Luego de empatar 0-0 en los 90 minutos de tiempo reglamentario y en los 30 del alargue, Casillas definió la suerte a favor de España en el estadio Ernest Happel de Viena. El arquero del Real Madrid le atajó los tiros a Daniele De Rossi y Antonio Di Natale. Para España, anotaron David Villa, Santi Cazorla, Marcos Senna y al final Cesc Fábregas.
Para Italia, convirtieron Fabio Grosso, Mauro Camoranesi, mientras Gianluigi Buffon le detuvo un remate a Daniel Güiza.
España, que no pasaba los cuartos de final desde 1984, jugará ante Rusia la semifinal el próximo jueves en Viena.
El partido, el primero que disputaban en una instancia decisiva de un gran torneo desde la victoria de Italia 2-1, también en cuartos de final, en el mundial 1994, recordada por el codazo de italiano Mauro Tassotti a Luis Enrique, fue tal como se imaginaba.
España, con el mismo equipo que ganó en sus dos primeras presentaciones ante Rusia y Suecia, teniendo la posesión de la pelota, moviéndola de un sector a otro y buscando el hueco para sorprender con Villa, máximo artillero del torneo con cuatro goles, y Fernando Torres.
Italia con su manual clásico: dos líneas de cuatro bien cerradas y, si las circunstancias lo ameritaban, hasta con once en su campo para defender.
La "Furia Roja" proponía, pero le costaba horrores quedar mano a mano con Gianluigi Buffon.
Después de varios intentos fallidos con tiros de media distancia, España tuvo la más clara a los 38 minutos con un zurdazo cruzado de David Silva, que pasó a centímetros del palo.
A Italia, atacar le costaba un doble esfuerzo. Sin Andrea Pirlo, su maestro de orquesta en el mediocampo, que no jugó por estar suspendido, todo se reducía a pelotazos para la cabeza de Luca Toni, bien tomado por Carles Puyol y Carlos Marchena.
Sólo una vez la fórmula casi tiene éxito. A los 36, Antonio Cassano metió un centro desde la izquierda para el goleador del Bayern Munich, que ganó en las alturas pero con la mala suerte de que su cabezazo pegó en la espalda de Marchena y evitó males mayores.
Tan poco mostraban en la cancha que desde las tribunas -dominadas por españoles, entre ellos los reyes Juan Carlos y Sofía- se aplaudían dos pases seguidos.
Así las cosas, los técnicos jugaron sus cartas en el complemento. Luis Aragonés cambió el corazón del mediocampo español sacando a Andrés Iniesta y Xavi Hernández, que no trascendieron, y mandó al ruedo a Santi Cazorla y Fábregas.
Del otro lado, Roberto Donadoni buscó más peso ofensivo con la entrada del volante italo-argentino Mauro Camoranesi, que a los 61 estuvo a punto de convertir cuando tras una serie de rebotes se encontró la pelota en el punto de penal, pero Iker Casillas fue rápido de reflejos para alejar el peligro.
A los 79, Marcos Senna, con un zurdazo de tiro libre desde 28 metros, obligó a Buffon a despejar con los puños. España está de fiesta, en hora buena.