Se cumple un año del debut de Luis Suárez con el Barcelona
BARCELONA . Del Clásico al Eibar, del Bernabéu al Camp Nou, Luis Suárez cumplirá este domingo un año en azulgrana. O, mejor expresado, un año como futbolista propiamente dicho desde que debutó el 25 de octubre de 2014, tres meses después de que se concretara su fichaje por el FC Barcelona.
Suárez firmó el 11 de julio de 2014 tras acordar el club catalán y el Liverpool una tasa de traspaso cifrada en 81 millones de euros, convirtiéndose en el segundo fichaje más caro de la historia del Barça, por delante de Ibrahimovic y sólo por detrás de Neymar. Pero el uruguayo llegó al Camp Nou marcado por una sanción que le mantuvo apartado del plano hasta octubre.
Un mordisco a Chiellini en el Mundial de Brasil provocó que la FIFA lo castigara con cuatro meses de sanción, cuyo final coincidió, curiosamente, con la visita del Barcelona al Bernabéu en la octava jornada de Liga, una semana después, siguen las curiosidades, de que en el último encuentro antes de su debut el equipo de Luis Enrique derrotara en el Camp Nou al Eibar por 3-0.
El Barça perdió (3-1) aquel encuentro y a Luis no le fue fácil convencer a la hinchada en sus primeros tres meses de corto, marcando sólo tres goles en sus primeros once partidos... Que explican su crecimiento al compararse con los nueve que anotó en los once últimos encuentros de la temporada.
“Nunca pude imaginar que ganaría el triplete en mi primera temporada”, afirmó este sábado Suárez en una entrevista al diario Sport, en la que reafirmó que fichar por el Barça había sido lo mejor de su carrera deportiva.
El delantero uruguayo despertó dudas y temores en el entorno. “Muchos gallos en el mismo gallinero”, se dijo, expresando una parte del barcelonismo el miedo que daba que no se entendiera con Messi, que rivalizara con Neymar, que no se adaptara a un papel a la sombra de la Pulga...
Se mantenía en la retina tanto el fiasco con que acabó la aventura de Ibrahimovic como el fracaso de los ‘Cuatro fantásticos’, como se dio por llamar a la delantera que se formó con Ronaldinho, Henry, Eto’o y Messi tras el fichaje del astro francés al Arsenal en el verano de 2007. Pero Suárez fue, es, distinto.
“Jugar al lado de Messi y Neymar es fácil”, se sonrió en su momento el uruguayo, quien no ha dejado de recibir el elogio de sus compañeros.
“Los tres ofrecemos algo diferente y nos hacemos mejores entre nosotros”, proclamó Messi, quien no se guarda nada al hablar del uruguayo: “Su visión y su toque, su forma de moverse y su juego instintivo son increíbles”.
“Es uno de los mejores goleadores del futbol actual y con su futbol ayuda mucho al equipo”, incidió Neymar, quien desde la llegada de Suárez se proclamó “feliz” de jugar con él y Messi.
Los elogios se repiten cuando se habla de Luis Suárez y del tridente. “Si un equipo tiene un ataque con estos tres jugadores, el entrenador sólo tiene que defender porque ellos se encargarán de marcar goles”, aventuró una leyenda como Van Basten... quien acabó por demostrar que su frase era una certeza cuando acabó la pasada temporada con el triplete azulgrana y el tridente sumando 121 goles.
“Encajó perfectamente en el vestuario”, convino en su día Iniesta, único futbolista español entre los nominados al Balón de Oro y que personaliza a la perfección una de las ideas que con más firmeza se defienden en el Barcelona: el interés colectivo prima por encima del lucimiento personal.
Suárez lo entendió desde el primer día, de la misma manera que desde el minuto cero comprendió que el ‘Jefe’ en ese vestuario no eran ni Luis Enrique ni Bartomeu, sino Leo Messi, un número uno poco amigo de las portadas alejadas del futbol. Y el uruguayo, listo como pocos (lo ha demostrado) se puso al servicio de Messi para beneficiar a ese colectivo.