Las apuestas afectan la imagen del tenis y NBA

Patrocinio de casas de apuestas se da en Europa

Nikolay Davydenko ha sido vinculado por más de una fuente a las apuestas. AP
SANTO DOMINGO. El trascendental quiebre del récord mundial de los 100 metros por parte de Asafa Powell, así como el de jonrones por parte de Barry Bonds, han tenido que compartir el espacio con notas desagradables como los casos positivos de esteroides en el Tour de Francia, las trampas de McLaren en la Fórmula Uno y Michael Vick, un año antes de los Juegos Olímpicos.

Pero este año ha estallado otro tema tan controversial como el que más y que ha empañado la imagen de la industria deportiva mundial: las apuestas, un tópico que condenó de por vida a Pete Rose, el único pelotero que ha sobrepasado la barrera de los 4,000 hits.

La NBA y el tenis de la ATP han sido las víctimas que han tenido que enfrentar la desconfianza pública por un negocio que depende del mismo deporte y con el que tiene una relación de amor y odio.

La confesión de haber apostado a partidos en que trabajó por parte del ex árbitro NBA Tim Donaghy, y las declaraciones del comisionado David Stern, que reveló los 56 jueces de la liga violaron las reglas de apuestas, han puesto en cuestionamiento la imparcialidad que en teoría existe.

Pero si el castigo que la justicia norteamericana aplicó a Donaghy y las medidas correctivas que se tomaron quitaron presión al tema con el inicio de la temporada 2007-08, lo que en el tenis se inició como una sospecha sirvió para abrir una caja de pandora que cada semana destapa nuevos ingredientes.

Un partido disputado en agosto en Polonia entre el ruso Nikolay Davydenko y el argentino Martin Vasallo-Argüello fue denunciado como arreglado en componenda con la casa de apuestas Betfair y la ATP ha iniciado las investigaciones contratando al FBI. Luego, el escocés Andy Murray reiteró que hay partidos arreglados.

Esta semana, los brasileños Flavio Saretta y Marcos Daniel confesaron a la revista Istoé que apostadores le ofrecieron US$100 mil para que perdieran partidos el pasado abierto Roland Garros, en Francia.

Las apuestas deportivas están prohibidas a los atletas profesionales, pero grandes casas del juego son auspiciadoras deportivas alrededor del mundo. Las ligas profesionales norteamericanas prohíben todo tipo de relación, pero en Europa aceptan la publicidad en los recintos y los uniformes.

El club de fútbol español Real Madrid cumple el primer año de un contrato de tres y €75 millones con la casa de apuesta por Internet austríaca Betandwin. En esa misma liga, el Sevilla FC, actual bicampeón de la Copa de la UEFA, tiene como principal patrocinador a otra casa de apuestas, 888.com.

Este "sponsor" le ocasionó problemas al Sevilla con su principal jugador, el malí Frederick Kanouté, quien se resistía a usar el uniforme con la promoción de lo que la religión islam considera inmoral. Pero al final se impusieron los €3 millones del patrocinador.

NPerez@diariolibre.com