Las concesiones de carreteras. La vía Santo Domingo-Samaná

La concesión de esta carretera, si culmina exitosamente, puede abrir las puertas a muchas otras operaciones similares, no sólo de infraestructura vial, sino también de otros tipos de construcciones y

SANTO DOMINGO. La experiencia con concesiones de carreteras en Europa y América Latina fue presentada en un artículo la semana pasada. Analizaremos ahora la concesión en la República Dominicana de la carretera Santo Domingo-Samaná. Este artículo tiene dos partes.

Ruta

Debemos señalar que la ruta de la carretera en construcción es realmente desde Santo Domingo hasta el llamado Cruce de Molinillos, un punto en la carretera de Nagua a Samaná. Es un trayecto nuevo, por lo que no hay experiencia previa en cuanto a volumen de tráfico. La carretera es mayormente Sur-Norte, desde el kilómetro 20 de la autopista Las Américas, pasando al este de Monte Plata y al oeste de Bayaguana y los Haitises, para un total de 106 kilómetros.

Concesionario

Una compañía creada al efecto, Autopistas del Nordeste C. por A., es el concesionario, cuyo presidente ejecutivo, Armin García, gentilmente suplió muchas de las informaciones que sirvieron de base para este trabajo. Los accionistas principales de esta empresa son dos grupos colombianos de construcción y manejo de concesiones, y dos compañías dominicanas. Su responsabilidad fundamental es construir y mantener la carretera. A cambio de esa labor, el concesionario tiene, entre otros derechos, la posibilidad de instalar negocios, servicios y otras facilidades a lo largo de la vía, cobrar peajes durante el período de la concesión, que es de 30 años, y reclamar pagos (subsidios compensatorios) del gobierno dominicano si su rentabilidad es inferior a la pactada. Las ganancias derivadas de las facilidades que se instalen a lo largo de la vía corresponderán en un 80% al concesionario y en un 20% al Estado. Al final del período de concesión se restituirá la vía al Estado Dominicano, en nivel de servicio óptimo.

Características

La carretera tendrá dos carriles de 3.65 metros cada uno. En algunos puntos de subidas tendrá tres. En su trayecto contará con un total de 12 puentes y cuatro intersecciones. Dispondrá de un espacio de 60 metros ("derecho de vía") y tendrá una sola área de servicios en que se ofrecerán combustibles, comidas y otras facilidades. El concesionario expresó no tener interés en operar esos servicios, pues no es su especialidad, y para no afectar a quienes pudieran estar interesados en participar en esas actividades. Puede haber negocios establecidos fuera de la zona de 60 metros que quieran tener acceso a la carretera, para lo cual habrá un mecanismo contractual que estará dentro de un plan de desarrollo de las áreas circundantes. El diseño contempla una velocidad de circulación de 80 km por hora, disminuyendo a 60 km en montañas y 50 km en los Haitises. El concesionario se comprometió a suplir y mantener equipos electrónicos de conteo de vehículos, dos ambulancias, servicio de grúa, pesaje para camiones y vehículos para la supervisión vial. También deberá contratar una póliza de seguro de accidentes, a favor de los que transiten por la vía, aunque no disponemos de informaciones sobre las cláusulas de la póliza ni las compañías aseguradoras y reaseguradoras que la ofrecerán.

Protección de la vía

Un aspecto de gran importancia es si la carretera estará cerrada o no. La experiencia en RD es que cuando se construye una carretera al poco tiempo aparecen casas, negocios y otras instalaciones en sus bordes que la convierten prácticamente en una calle, en lugar de una vía de alta velocidad. Aparte de los riesgos de colisión y otros tipos de accidentes que este hecho supone, este proceso degrada la vía como medio de circulación, reduce la velocidad promedio y aumenta el tiempo del recorrido. Para impedir que esto suceda hay que proteger la vía, pero las informaciones que recibimos no fueron muy precisas. Se nos mencionó que habría "cercas, árboles, cortes de montaña y otros elementos" que impedirían el acceso a la carretera. Pero no disponemos de una configuración al respecto, por lo que persisten nuestras inquietudes sobre el particular.

Construcción

Actualmente laboran entre 1,300 y 1,500 obreros que trabajan con equipos importados especialmente para el desarrollo de la obra. El costo de estos equipos es de alrededor de 35 millones de dólares. El asfalto AC 30 es adquirido internacionalmente al mejor postor. El acero utilizado es adquirido localmente. El 70% de los agregados son suplidos por el material extraído en el proyecto, y el restante 30% de otras fuentes.

Banco Mundial

En base a un estudio realizado en el 2005, el Banco Mundial atribuyó una alta tasa de rendimiento social a la obra, por lo cual decidió otorgar, a través de su filial aseguradora, una garantía para cubrir el 51% del valor facial de cualquier pérdida causada por el riesgo de que e l Estado dominicano ignore sus compromisos contractuales, lo cual se conoce como el riesgo "político" de la concesión, que incluye aspectos como restricciones a las transferencias de fondos, expropiación, guerra y disturbios civiles. Esta garantía mejoró substancialmente el perfil crediticio de la operación.

 Plusvalía

Aunque la carretera hará subir el precio de los terrenos y empresas ubicados en su entorno, hasta donde sabemos no se ha requerido de los beneficiarios ninguna compensación al Estado por la plusvalía obtenida. Esta forma de compensación, que puede ser pagada en efectivo, en terrenos, o incluso en forma de productos, debería formar parte de la estructura financiera de obras de este tipo, a fin de que los que se benefician directamente puedan resarcir al Estado (y por ende a todo el resto de la población) por sus aportes.

Segunda etapa

Adicionalmente a la concesión de la carretera Santo Domingo-Cruce de Molinillos, se otorgó a la empresa Boulevard Turístico del Atlántico, conformada por los mismos accionistas, una concesión para una "segunda etapa", la cual consiste en la reconstrucción de 99 kms de la autopista de Nagua-Sánchez-Samaná-Las Terrenas y la construcción de una vía de 24 kms desde Las Terrenas hacia el Oeste para cerrar el círculo a la altura del aeropuerto El Catey, para una longitud total de 123 kms. 

Dos etapas

La ruta desde Santo Domingo al Cruce de Molinillos será complementada por una segunda etapa desde Nagua a Sánchez, Samaná y Las Terrenas. El recorrido total en ambas etapas será de 229 kilómetros.