Primer duelo hermanos Olivo

Guayubín Olivo

“El valor del dinero es que con él podemos mandar a cualquiera al diablo. Es el sexto sentido que te permite disfrutar de los otros cinco”... William Somerset Maugham

Los hermanos Olivo, Guayubín y Chichí, son la identidad y la calidad del pitcheo en el béisbol dominicano. Entre ambos suman 165 triunfos de por vida, récord irrompible en la pelota nuestra. Diomedes Antonio (Guayubín) ganó 86 y Federico (Chichí) 79.

Un día como hoy, hace 55 años, el 3 de enero de 1960, se enfrentaron los hermanos Olivo, en el estadio Quisqueya, escenificando el primer duelo de hermanos. Guayubín en la colina de los sustos por los Tigres del Licey y Chichí soltando los bultos postales por las Estrellas.

El Licey logró el triunfo 2-0 donde Guayubín, La Montaña Noroestana, cubrió la ruta completa, se anotó la victoria, donde aceptó dos hits, ambos conectados por su hermano Chichí. Ponchó dos y no dio bases por bolas.

Chichí, el derrotado, lanzó juego completo, ponchó siete, dos transferencias, una de ellas intencional, el torpedero añil Bob Sadowski le fletó jonrón solitario.

Guayubín y Chichí estaban como una Gillette.

El martes 6 de enero los Escritores de Béisbol de América darán a conocer su dictamen final para la elección al Salón de la Fama en Cooperstown.

Es una pena que el cubano Rafael Palmeiro y el dominicano Sammy Sosa, que debieron estar hace rato entre los inmortales, sigan recibiendo el voto del castigo, por supuestamente haber usado sustancias controladas para un mejor rendimiento. El tiempo pasará y le tocará al Comité de Veteranos evaluar una posible elección de ambos.

Este año la única esperanza de sangre latina y pasará en el primer intento lo será “El Orgullo de Manoguayabo” Pedro Martínez.

Un día como hoy: En 1988, Dave Johnson, lanzador derecho de las Águilas Cibaeñas, lanza un juego sin hits, ni carreras a los Azucareros del Este a siete innings.

El presidente de la Liga, Juan Francisco Puello Herrera, haciendo cumplir las bases del torneo, obligó a los dos conjuntos completar las dos entradas faltantes, ya que ese día se habían jugado una doble cartelera y los dirigentes acordaron jugarlos a siete episodios, violentando lo que establecía las bases del campeonato.

El 14 de enero se terminaron los dos encuentros. En el juego que Johnson tejió el sin hits de siete innings, a la altura del octavo inning, Basilio Cabrera le conectó un sencillo a Julián -Papalín- Vásquez y quedó sepultado el choque sin hits.

En ese partido, Bernardo -El Alemán- Tatis se estafó su base 50 de por vida y Miguel -Guelo- Diloné conectó su triple 40 en el séptimo al lanzador Martín Rivas.

Twitter: @bienvenidorv