Radhamés Senra se abre paso como figura de la hípica criolla

Hoy por hoy es uno de los analistas de mayor prestigio entre los comunicadores activos del patio

Radhamés Senra en el set de televisión donde trabaja.
SANTO DOMINGO. Según su acta de nacimiento, Radhamés Senra tiene 55 años y 49 días. Pero tanto él como sus seres más cercanos coinciden en que, como hípico, hay que agregarle nueve meses a su edad real. Su madre, Flérida Aybar viuda Senra, no se perdía un programa del Hipódromo Perla Antillana y, al parecer, le implantó a su vástago los genes equinos.

Esa naturaleza queda al desnudo en la pasión, originalidad y profundidad de sus análisis y comentarios, alimentada por su religiosa rutina de trabajo, combinación que lo ha convertido, hoy por hoy, en una de las figuras más influyentes del hipismo dominicano.

A la 1:30 de la tarde, los miles de seguidores hípicos esperan por los comentarios de Senra en el programa Caminando en la Arena (Radio Universal, 650 AM y 890 AM, de lunes a domingo) e Hípica Sensacional (Universal y RNN, martes, jueves y sábado, 2:30-6:00 pm) antes de sellar sus papeletas y lanzarse a la búsqueda de los millones.

Senra, Simón Alfonso Pemberton y José Luis Méndez (el narrador de la mayoría de carreras) son el rostro de las transmisiones hípicas oficiales.

Su trabajo rutinario concluye con la sexta carrera, alrededor de las 5:30 de la tarde. Pero Senra está en el Hipódromo V Centenario entre 9:00 y 10:00 de la mañana, visitando los más de 20 establos y observando las condiciones físicas de los caballos a correr durante la semana, lo que le permite ofrecer una serie de detalles en sus comentarios que pueden hacer la diferencia para determinar los ganadores.

De ahí su radicalismo cuando le toca hacer un juicio sobre un caballo de bajo porcentaje de victoria y alabar aquellos con buena trayectorias.

"Esto no es un trabajo, es mi vicio, es una enfermedad y me pagan muy bien por hacerlo (aunque no especifica el monto...), para hablar de esto hay que conocer los caballos y yo disfruto como nada estar en este ambiente. Un caballo es como un hijo, hay que conocerlo para hablar de él", dijo Senra, a quien ni la mudanza de su esposa y tres hijas a los Estados Unidos ha podido despegar de su amor por las carreras de caballo en el patio.

Nacido en Villa Francisca, aunque comenzó a seguir las carreras por la radio desde su hogar en el ensanche Luperón, no fue sino a los ocho años (1963) cuando pisó por vez primera el viejo parque hípico cuando obligó a un primo, Richard Aybar, a llevarlo a la instalación, y el flechazo atravesó su corazón hasta el día de hoy.

Con el fin de vincularse al periodismo estudió comunicación social en la Universidad Autónoma de Santo Domingo y con orgullo recuerda haber tenido como profesores al presidente Leonel Fernández y a Juan Bolívar Díaz, carrera que terminó en 1983.

Trabajó como profesor en la escuela primaria Perú y luego en el área de bienes raíces, pero no fue sino en 1994 cuando encontró el espacio para insertarse en los medios en un programa en Radio Recuerdo.

En 1995, cuando se abrió el moderno parque hípico, Senra ingresó a la cadena de transmisión y de inmediato comenzó a imprimir su sello propio.

"Este es el único juego de apuestas en el que una persona se puede sacar cinco millones de pesos con una inversión de veintitrés pesos. No hay otro, por eso se ha mantenido a pesar de las dificultades que hemos tenido", dice Senra.

Cuando le toca evaluar el espacio relativo que ha perdido la disciplina hípica en la población, Senra encuentra una sola explicación: "El parque fue sacado del corazón de la ciudad y construido en una zona inhóspita, que quince años después no termina de estar cerca de las masas y luce lejos para la gran urbe".

"El Perla estaba en el centro de la ciudad, al lado del play; usted resbalaba y caía allá. Creo que a nosotros nos hicieron un poquito de daño, esto está un poco lejos, eso alejó al fanático", dijo Senra, quien, sin embargo, centra su optimismo en las promesas de cambios que predica la Comisión Hípica Nacional. NPerez@diariolibre.com