Rc. - Recopilación y Comentario

Tiro con tablero

¡Puedes creerlo! No hay nada como estar en la lista de los lesionados y pasar por el quirófano, uno piensa en todo. No sé si es el apriete del momento el dispositivo que abre el archivo de lo vivido, pero lo cierto es que en vertiginosa sucesión uno observa creo que todos los episodios importantes, y hasta "sin importancia". Es fantástico todo lo que puede arrojar el disco duro nuestro.

Hoy empiezo mi período de rehabilitación en las menores, así que he querido traer aquí algunos de los recuerdos deportivos que observé en mi película de cámara rápida, porque pueden ser gratos para quienes vivieron la época y de información para los muchachones de ahora, quienes podrán apreciar como cambiaron las cosas.

Por ejemplo, en materia de baloncesto, lo primero que le enseñaban al que empezaba a jugar -recuerdo de mi época en el colegio Don Bosco- era que el cuadrito pintado inmediatamente sobre el aro garantizaba que la bola que diera en su centro era un enceste asegurado, cuando se tiraba de frente al mismo. Las rayas laterales eran la guía perfecta cuando se tiraba desde los laterales. Así que uno aprendió a lanzar al tablero y no al aro, como es lo normal ahora.

¡Qué tiempos! Era a mediado de los 50. El tiro "seguro" era parado frente al aro y con las dos manos. La chulería del momento era darle rotación invertida a la bola. Uf, si alguien tirara con las dos manos hoy, sería un soberano "griego", así se le decía a quien no sabía jugar. Hasta en penetración se tiraba la famosa bacinilla (lance que se originaba a la altura de la cintura y con las palmas de ambas manos hacia arriba).

Pero ya para los finales de la década aparecieron el "over" y el tiro de salto con una mano, pero no eliminó por completo el tiro con las dos manos. Todavía en 1961, en una práctica que nos dio Virgilio Travieso, en el entonces Liceo Presidente Trujillo, recuerdo que nos aconsejaba que al tirar soltáramos la bola como si fuéramos a sacudirnos las manos hacia arriba.

Se me acabó el espacio, así que no podré hablar de la "defensa" sin ningún contacto.

rcalderon@diariolibre