Roger Federer y Serena Williams, campeones

El suizo (por tercera vez) y la norteamericana conquistaron ayer el Master de Madrid

Roger Federer derrotó al checo Tomas Berdych.

MADRID. El suizo Roger Federer se recuperó de un primer set perdido para vencer el domingo al checo Tomas Berdych con parciales de 3-6, 7-5 y 7-5 y ganar el Masters de Madrid por tercera ocasión.

Mientras que sus colegas Novak Djokovic, serbio, y el español Rafael Nadal atribuyeron sus eliminaciones tempranas a la nueva cancha de polvo de arcilla azul. Federer tuvo que repuntar contra un adversario que lo había derrotado en tres de sus últimos cinco enfrentamientos.

"Es estupendo ganar aquí nuevamente", dijo Federer. "Ha sido un torneo duro. Difícil para moverse, pero uno debe tratar de sacar el mayor provecho de ello. Hubo aquí algo de buen tenis y algo de mal tenis, pero eso se ve en todos los torneos", señaló.

Berdych tuvo 14 golpes ganadores y sólo cometió dos errores no forzados en un dominador primer set.

Sin embargo, Federer finalmente encontró su juego terrestre y rompió en dos ocasiones el servicio de Berdych para igualar el marcador y forzar un tercer set decisivo, en el que aseguró la victoria después de que Berdych había salvado tres puntos para campeonato.

Federer, quien ganó aquí en 2006 y 2009, salvó dos puntos para set antes de que Berdych asegurara el primero con un gran servicio que el astro suizo sólo pudo estrellar en la red.

Federer continuó teniendo problemas con sus devoluciones, pero el ganador de 16 torneos de Grand Slam niveló el enfrentamiento rompiendo dos veces el servicio de su adversario en el segundo set, incluido cuando Berdych registró una doble falta en punto para set.

Serena Williams

En la rama femenil, la estadounidense Serena Williams superó con facilidad a la bielorrusa Victoria Azarenka -primera en la clasificación mundial- por 6-1, 6-3 para obtener el título.

En un enfrentamiento entre las jugadoras de mayor poder en la gira, Williams aplastó a Azarenka con un gran servicio y devoluciones feroces para ganar los cuatro primeros juegos, y nunca se vio en riesgo.