50 años del BNV

¿Cómo describir la vida institucional del BNV en los cincuenta años que cumple mañana sábado? A riesgo de caer en un exagerado simplismo, diríamos que fueron años de éxitos e incomprensiones.

Los éxitos son innegables.

Auspició la creación y desarrollo de todas las asociaciones de ahorros y préstamos que existen actualmente.

Contribuyó a diversificar el crédito bancario, previamente centrado en operaciones comerciales, y amplió el plazo de los préstamos, extendiéndolo a 20 o más años.

Atrajo recursos externos para la vivienda, procedentes de entes gubernamentales, organismos multilaterales y bancos internacionales, a la vez que movilizó el ahorro interno, introduciendo instrumentos de captación de largo plazo.

Formó recursos humanos que hoy aportan a la economía nacional y llevó a cabo innovadores proyectos urbanísticos. Promovió la descentralización geográfica y la participación de las comunidades en las actividades bancarias.

Y reguló las entidades a su cargo de tal modo que ningún depositante o inversionista perdió dinero alguno, o vio sus fondos congelados.

Hubo también algunas incomprensiones.

De parte de las asociaciones, les faltó ver lo que su simbiosis con el BNV podía significar en su competencia con los bancos múltiples y su objetivo de ampliar la gama de sus operaciones.

De parte de las autoridades, valoraron más la uniformidad que la diversidad, y vieron en el rol del BNV un obstáculo a vencer.

Y de parte del BNV, no ponderó debidamente la participación de las asociaciones en su capital accionario y su junta directiva, influencia que durante años lo protegió de las ingerencias políticas.

Alguien nos dijo que el BNV conmemorará la ocasión. Aunque sigue buscando su nueva identidad, confiamos que logrará encontrarla, sea como banco de vivienda, banco de fomento, banco de segundo piso, banco de exportación, o una combinación de todos ellos.

gvolmar@diariolibre.com