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Banca latinoamericana, en perspectiva

Fuente: Revista AmericaEconomia. Ranking Bancario 2010. Cifras a junio de 2010 versus junio de 2009.
Descartados rotundamente los rumores de que la corona de nuestra banca criolla está a la venta, no son pocas las (dulces) reflexiones que vienen a la mente de este escribidor financiero.

Choca, en primer lugar, el malestar que parecen haber generado los falsos rumores de la venta de una entidad, sea cual sea, como si una venta fuese evidencia de pecado original en una economía de mercado.

Nada más lejos de la verdad. El que la banca dominicana sea atractiva para inversionistas extranjeros, como consta por las recientes incursiones de la banca venezolana en nuestro país, o por las declaraciones (públicas) de dos de los grupos financieros colombianos más importantes, es señal de avance.

No hace tanto tiempo que para atraer inversión extranjera al país, en este sector, era necesario vender activos a precios de liquidación (como en el caso de Scotiabank-Baninter) o con una garantía estatal (como en el caso de Republic-Mercantil).

Superada la crisis de 2003, a grandes costes para todos los dominicanos, se me hace difícil pensar en una muestra más contundente de que algo hemos hecho bien, ahora que nos proyectamos como los solteros más codiciados del vecindario.

Está muy bien que un consejo de directores, un gerente bancario, un supervisor o regulador, o incluso una clasificadora de riesgo, exprese lo bien administrado que está un banco.

Pero poco habla más contundentemente que el dinero. Por eso aquella famosa frase ("Show me the money"). Por eso, también, nada confirma mejor de que obraste bien cuando el valor contable que tienes en libros se convierte en metálico..., pero multiplicado por dos y hasta tres veces.

Dos importantes bancos de Colombia, uno de los muy pocos países con el más alto grado de inversión en la región, han expresado, en meses recientes, su interés en expandirse en el país.

Las palabras de uno son, confieso, suficientemente elocuentes: "Nuestra estrategia no es comprar lo que está en venta, sino lo que nos gustaría adquirir."

¿Qué es lo que quieren adquirir? "Bancos líderes en el mercado, con buena gobernabilidad, que estén bien administrados, que generen valor".

Mejor halago que ése para nuestra banca dominicana, se me hace difícil imaginar, salvo un cheque de más de un billón de dólares (y si ellos lo tienen ya disponible).

En perspectiva regional, somos ciertamente pequeños. Pero así como los perfumes costosos vienen en envases pequeños, así también los bancos de alto valor.

Y ni tan pequeños. Como vemos en la gráfica, nuestros dos colosos nacionales, el Popular Dominicano y el Reservas, están situados entre los 100 bancos más grandes de la región.

Cuando tomamos en consideración al coloso de cada uno de los países de la región, y colocamos a las cinco entidades bancarias criollas que aparecen en el ranking de los 250 más grandes, varias sorpresas nos llevamos.

Dos de las entidades que más han subido en el ranking regional son locales, incluyendo al Banco León y el Banco BHD, con saltos de 24 y 18 escalones, respectivamente.

En dinámica comercial (es decir, aumentos en activos, préstamos o depósitos), el Banco BHD se destaca de forma impresionante en cada uno de los rubros, mostrando igualmente las demás entidades quisqueyanas crecimientos por encima del promedio.

El Banco León, luego de un doloroso proceso de reestructuración y relanzamiento, se sitúa como el segundo banco de mayor crecimiento en sus utilidades (238%), detrás solamente del coloso mexicano BBVA Bancomer.

De todos los líderes regionales, dos bancos dominicanos (el BHD y Popular) lograron posicionarse, a mediados del 2010, entre los primeros tres bancos más rentables para sus accionistas.

Solamente dos bancos en la región (en Perú y Bolivia) lograron superar la calidad de los activos, en cuanto a morosidad se refiere, como los del Popular (1.2% a junio, según AmericaEconomía).

Este ranking, basado en cifras a junio de 2010 y la metodología y resultados de la revista regional, están por debajo de lo que efectivamente ocurrió ese año, pues el segundo semestre resultó ser muchísimo mejor que la primera parte.

Una última reflexión, a manera de conclusión. Imagínense que, en menos de diez años, se haga un ranking regional de las mejores empresas distribuidoras de electricidad (esas que ahora nos causan tantos dolores de cabeza y pérdidas).

Allá para el 2021, resulta que no solamente están entre las mejores administradas, las más rentables y las mejores capitalizadas, sino que también varios de sus más grandes pares regionales hacen todo lo posible para adquirirlas, a como dé lugar.

Chocará, ¿verdad? Sí, pero positivamente digo yo. Ojalá nosotros, pienso yo.

Guardando las distancias, los infundados rumores de semanas recientes, me llevan a recordar al padre de un amigo, que sabiamente decía sobre los halagos: "A nadie, mi hijo, le amarga un dulce". Y mucho menos, agregó yo, si te lo dan de a tres por uno.


Los bancos latinoamericanos cierran la década con tasas de expansión inéditas y una solvencia que asegura un sostenido crecimiento futuro".

Ranking Bancario 2010

Revista AmericaEconomía



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