Actuaciones drásticas
Poderes de esa envergadura pueden servir de mucho no sólo en situaciones de emergencia, como la del virus.
Los admiradores de los gobiernos capaces de tomar decisiones drásticas tienen ahora un nuevo argumento en favor de sus convicciones. La reacción de China ante el coronavirus fue contundente y eficaz. Involucró aislar una ciudad de varios millones de habitantes, construir dos hospitales especializados en cuestión de días, imponer restricciones al desplazamiento de personas, aplicar cuarentenas forzosas, afrontar la rotura de las cadenas de suministro, movilizar grandes cantidades de recursos técnicos, humanos y económicos, y crear una conciencia nacional enfocada en derrotar la enfermedad.
Reaccionar de esa forma, no obstante, requiere de algo más que una decisión. Implica tener al alcance la posibilidad de sancionar a quienes transgreden las reglas establecidas, no estar sujeto a limitaciones debido a críticas de la opinión pública, y mantener el curso de acción a pesar de los inconvenientes que puedan presentarse.
Poderes de esa envergadura pueden servir de mucho no sólo en situaciones de emergencia, como la del virus, sino también para fines del desarrollo económico. Ejemplos de ello los dan Corea del Sur y Singapur, que de la precariedad pasaron a formar parte del primer mundo. Sus casos han sido citados como testimonio de que las leyes, regulaciones y planes no bastan por sí mismos para generar una dinámica de crecimiento acumulativo. Para que den los frutos deseados deben estar acompañados de mecanismos que coloquen a los gobiernos en condiciones de ponerlos en ejecución.
Pero estar en condiciones de hacer algo no significa que se hará realmente. Existen varios casos de regímenes que teniendo los medios a su disposición, los utilizan para otros fines, incluyendo reprimir cualquier manifestación de disidencia. Ahogan la iniciativa individual, malgastan los recursos, permiten prácticas corruptas, y dan pie a la creación de estamentos privilegiados. No se ha encontrado una fórmula que garantice que el poder se usará correctamente.