Contando los dólares

Los dólares nos permiten salir de viaje, contratar pólizas de seguro e importar lo que necesitamos

El paso de los años ha puesto de relieve que en la economía dominicana la disponibilidad de dólares es un asunto fundamental. No hay nada sorpresivo en eso, claro está, teniendo en cuenta que la nuestra es una economía pequeña, muy dependiente del comercio exterior. Los dólares nos permiten salir de viaje, contratar pólizas de seguro e importar lo que necesitamos, desde petróleo hasta perfumes, pasando por alimentos, vehículos, electrodomésticos, medicinas, papel, materias primas, telas y computadoras.

Aun así, solemos hablar más del PIB y de la balanza de pagos, que de la balanza cambiaria, que registra las entradas y salidas de divisas. Me refiero, sin embargo, a la atención pública vertida en comentarios y reportajes, pues en cuanto al Banco Central concierne, no hay duda de que la mantiene bajo una continua observación, como hacen los médicos con los monitores del ritmo cardíaco de los pacientes a su cargo.

No ha sido por azar que el Banco Central ha procurado acceso a fuentes extraordinarias de divisas, en el marco de las medidas económicas tomadas debido a la pandemia. Sus técnicos saben que esas medidas implican aumentar la cantidad de dinero en circulación. Que ese aumento conducirá a un incremento en la demanda de dólares, que podría llegar a exceder los efectos del menor costo de los combustibles y del descenso de las importaciones de muchos renglones por causa del cierre parcial de actividades. Que el turismo está detenido. Que somos propensos a entrar en pánico si vemos que el dólar se encarece o escasea. Que sin dólares suficientes, la inflación viene detrás. Y que como los dólares no aparecen de un día para otro, hay que tener las fuentes listas para entrar en acción, aunque no lleguen a usarse todas.

Por supuesto, no somos el único país que está haciendo eso. No obstante, nos ayuda el comportamiento que hemos mostrado en los últimos años, pues nos describe como una economía en la que la estabilidad se ha valorado.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.