Continuidad personal
Por lo regular, directores y gerentes siguen en sus puestos sin límites de tiempo, más aun si se trata de negocios familiares
Por más avances que la automatización haya efectuado, las personas siguen siendo quienes toman las decisiones. A empresarios legendarios, como Steve Jobs, Akio Morita y Warren Buffett, y dirigentes políticos, como Lee Kuan Yew y Deng Xiaoping, se debe gran parte de la fisonomía actual de los sectores y países influidos por sus conceptos e iniciativas.
Pero a diferencia de los procesos automáticos, los esquemas guiados por personas están sujetos a variables como son la salud de los protagonistas y la continuidad de sus funciones. Respecto de la salud, sólo es posible vigilarla y atajar cualquier trastorno. Y en cuanto a la continuidad, se admite más en las empresas que en la política. Por lo regular, directores y gerentes siguen en sus puestos sin límites de tiempo, más aun si se trata de negocios familiares. En la política, en cambio, posiciones esenciales suelen estar sujetas a reglas que limitan la duración del ejercicio de las funciones. Esa diferencia obedece a que en las empresas los administradores normalmente no pueden imponer su voluntad sobre los propietarios, mientras que los políticos sí pueden valerse del poder que les da estar en el gobierno.
Un ejemplo nos lo da Guinea, país de África occidental. Habiendo completado dos períodos consecutivos de cinco años, el presidente quería postularse de nuevo pero la constitución no lo permitía. Se propuso entonces un referéndum para modificarla de forma que los períodos anteriores no contaran, y para justificarlo se incluyeron disposiciones para fomentar la igualdad de género y prohibir los matrimonios forzados, lo que la oposición dijo podía hacerse por medio de leyes sin cambiar la constitución. Se detectaron graves irregularidades en el padrón electoral y se llevaron a cabo marchas y concentraciones de protesta. El referéndum fue pospuesto, pero tuvo lugar el domingo 22 de marzo, sin que importara que pudiera acelerar la propagación del coronavirus. La nueva constitución fue aprobada.