Débil recesión

Los dominicanos que aspiran a emigrar a Canadá no van a cambiar de idea por causa de que ya es oficial que ese país se encuentra en recesión económica, de acuerdo con la definición más utilizada, debido a que su PIB decreció durante dos trimestres consecutivos de enero a junio del presente año.

Las cifras indican que la tasa anualizada de descenso fue del 0.8% de enero a marzo y de 0.5% de abril a junio.

El responsable fue el petróleo, pues como éste representa una cuarta parte de las exportaciones canadienses, la disminución en su precio implica menores ingresos para Canadá, contrario a lo que ocurre en la economía dominicana, para la cual la baja implica menores egresos.

Pero aunque Canadá esté ahora en recesión, las recesiones no son todas iguales. Sus efectos varían según sus causas, intensidad, duración y la localización de las actividades más afectadas.

La industria petrolera está concentrada en la región de Alberta, pero lejos de allí, en los principales centros de la actividad comercial y los servicios, la recuperación de la economía estadounidense actúa como un estímulo a la expansión. La depreciación de la moneda canadiense frente al dólar también favorece las exportaciones y la creación de empleos.

Si hay recesión, los consumidores canadienses no parecen haberse dado cuenta. El gasto total en consumo subió en 0.1% en el primer trimestre y 0.6% en el segundo, los servicios, el comercio y los bienes raíces crecieron, y la tasa de desempleo no ha subido, manteniéndose en 6.8% durante los últimos seis meses, a pesar de la pérdida de unos 35,000 puestos de trabajo en las zonas productoras de petróleo y gas. De enero a julio, 100,000 nuevos empleos han sido creados.

No debemos esperar que retornen nuestros compatriotas que viven en Canadá. Se necesitaría mucho más que una débil recesión localizada para hacerlos volver a un entorno de bajos salarios, escasas oportunidades y pobre calidad de vida.

gvolmar@diariolibre.com