Personal y económica
En base a datos del 2018, último año con datos suficientes, el índice de libertades publicado en el 2020 presenta a la República Dominicana en la posición 57 entre un total de 162 países, siendo los lugares más bajos representativos de un mayor nivel de libertades.
El índice, elaborado por el Instituto Cato, abarca 76 indicadores diferentes agrupados en 12 áreas distintas, las cuales hacen referencia a criterios como legalidad, seguridad, religión, movimiento, asociación, expresión, derechos de propiedad, tamaño del gobierno, comercio, regulación y manejo monetario.
En términos numéricos, el índice va desde cero hasta 10, siendo tanto mayor cuanto más libre sea el país en cuestión. En el 2018, nuestro país tuvo un índice de 7.37, resultante del promedio de dos grandes componentes. En uno de los dos, las libertades personales, obtuvo una calificación de 7.16, en tanto que en el otro, el de las libertades económicas, alcanzó un nivel más elevado de 7.58. Eso significa que las libertades inherentes al desempeño de las actividades económicas eran a esa fecha más amplias que las asociadas con las de tipo personal.
De no haber sido por la baja puntuación del sistema judicial, 4.8, el índice económico hubiese sido mayor aún. Sus niveles más destacados fueron el 8.1 de la libertad de comercio internacional, el 8.8 asignado al tamaño del gobierno, y en el tope un extraordinariamente alto 9.6 atribuido a la estabilidad monetaria. El índice personal, por otro lado, aunque con un 9.2 de libertad de expresión, fue mermado por el bajo 4.4 del imperio de la ley, reflejando de nuevo el precario estado de la justicia.
Muy reveladora es la tendencia registrada entre el 2008, primer año de la publicación, y el 2018. En ese lapso, la mejoría de nuestro país fue notable, desde 6.96 y la posición 81, al 7.37 y lugar 57. Pero ese avance se debió a la libertad económica, que pasó de 6.68 a 7.58, mientras la personal retrocedió desde 7.23 a 7.16.