Presente sin vínculos

Las economías fueron paralizadas sin saber cómo ni cuándo serían reactivadas

Frente a una amenaza existencial, la reacción de las personas tiende a ser rápida y específica. No es ése el momento para pensar en el mes próximo o en lo que pasó ayer. Hay primero que escapar del problema antes de ponerse a planear qué se hará más adelante.

La pandemia tomó por sorpresa a gobiernos y empresas. Ante la posibilidad de un crecimiento sin control en el número de casos, se tomaron medidas extremas para moderar la expansión de los contagios. No se ignoraba que el cierre de múltiples actividades productivas iba a infligir graves daños económicos, pero la prioridad absoluta otorgada a la salud prevaleció sobre cualquier otra consideración.

En realidad, todas las cosas suceden en el corto plazo. Las operaciones de las empresas, y la vida misma de las personas, discurren en el presente. El pasado es sólo una fuente de experiencias, y el futuro únicamente un conjunto de posibilidades. A pesar de eso, sin embargo, se censura a quienes se limitan a tomar en cuenta el presente, sin aprovechar las lecciones del pasado ni tener como referencia objetivos futuros. La razón es que el presente es un resultado de lo que se hizo antes y de lo que se intenta hacer después. Sin el apoyo del pasado y el futuro, el presente puede ser ilógico, adverso e inmanejable.

Lo que hizo la pandemia fue romper de repente los vínculos del corto plazo con el pasado y el futuro. La reacción frente a la crisis no provino de programas elaborados previamente, ni tampoco estuvo ligada a un objetivo futuro definido. Las economías fueron paralizadas sin saber cómo ni cuándo serían reactivadas. El corto plazo, por lo tanto, tuvo que actuar por su propia cuenta, desvinculado de procesos previos y de señales estratégicas.

La consecuencia fue un súbito y cuantioso incremento en los niveles de incertidumbre y riesgo, algo que ni a las economías ni a los economistas les agrada. En esas condiciones, la posibilidad de tomar decisiones erradas aumenta significativamente.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.