Seguridad sin cambios

El gobierno estadounidense presentó la seguridad y la lucha contra el terrorismo como sus objetivos prioritarios

Durante siglos, naciones que consideraban ser más avanzadas, o poseedoras de la verdad, intentaron imponer sus criterios a las demás, usando para ello cualquier mecanismo que tuvieran a su alcance, incluida la fuerza de las armas. Así lo hicieron los españoles en América, los ingleses en la India, los holandeses en el Lejano Oriente y los japoneses en China. Sus campañas de conquista fueron unilaterales y no se debieron a que fueran atacados. Estuvieron motivadas por el interés económico, y culminaron con el despojo de las riquezas de los lugares afectados.

En sus intervenciones militares en Corea, Vietnam, Kosovo, Irak o Afganistán, los EE.UU., en cambio, presentaron su decisión como respuesta ante una agresión. Aunque en un caso estuvo el petróleo de por medio, no fueron consideraciones económicas las determinantes. Ni lo fue tampoco un propósito mesiánico de modificar las creencias o costumbres de esos países. El motivo principal fue la seguridad de los EE.UU. y el temor a la injerencia de otras potencias que la inestabilidad podía propiciar.

Esa diferencia de motivación quedó claramente en evidencia la semana pasada. Al delinear su estrategia respecto del conflicto en Afganistán, el gobierno estadounidense presentó la seguridad y la lucha contra el terrorismo como sus objetivos prioritarios. Admitió que una victoria militar es improbable, al decir que intentará convencer a sus adversarios de que si los EE.UU. no pueden ganar, ellos tampoco pueden. Y señaló la negociación entre el gobierno afgano y los insurgentes talibanes como la única solución posible. Lo que ellos acuerden, siempre que la seguridad de los EE.UU. esté protegida, será bueno y válido. Cambios culturales, como la educación y derechos de las mujeres, podrían ser revertidos.

El ascenso del Talibán ya está incidiendo en la región. Se alega que Rusia le está supliendo armas. Y hasta Irán, su decidido enemigo, se le ha acercado.