Telaraña antiviral
Mucho se ha corregido con los mercados de compra y venta futura, pero aun así las tendencias cíclicas persisten
Durante años los economistas han observado que los precios de los productos agrícolas muestran fluctuaciones características, diferentes en cuanto a su dinámica que las de los bienes industrializados. Para explicarlas, elaboraron lo que denominaron como el mecanismo de la telaraña, por medio del cual cuando los precios suben se siembra más mientras permanecen altos, pero cuando las cosechas llegan al mercado se crean excedentes que hacen bajar los precios. Entonces se siembra menos y eso provoca que los precios vuelvan a subir más adelante, comenzando de nuevo el ciclo.
La causa detrás de ese comportamiento es el tiempo que media entre la siembra y el momento en que el producto estará disponible. Mucho se ha corregido con los mercados de compra y venta futura, pero aun así las tendencias cíclicas persisten.
Pero lo que nos interesa ahora no son los productos agrícolas sino los medicamentos, en particular los que se desarrollan como respuesta a emergencias por enfermedades infecciosas. Igual que para aquellos productos, un período de tiempo transcurre entre el inicio de las investigaciones y la administración de la medicina a los pacientes. Y, peor aún, muchas investigaciones fracasan, y puede suceder que las que tienen éxito lleguen tarde al mercado, sea porque otro laboratorio se les adelantó, o porque la emergencia desapareció o fue menos severa que lo que se había anticipado.
Remdesvir es el nombre del agente antiviral asociado con una reducción del 30% en la duración de los internamientos en hospitales por causa del COVID-19. Su fabricante, Gilead Sciences, cuyas acciones ya subieron de precio, llegó al mercado antes que los numerosos competidores que trataban de hacer lo mismo, y lo hizo gracias a una variante del mecanismo de la telaraña. Remdesvir había sido desarrollado para combatir el Ébola, pero la amenaza global que se temía no llegó a ocurrir y el producto se quedó sin vender. Fue desempolvado y puesto a prueba ahora.