Vicisitudes de renegociación

Los inversionistas en deuda soberana emitida por países emergentes han pasado por épocas peores, cuando grandes países como Argentina, Turquía y Brasil enfrentaron serias dificultades para poder cumplir los compromisos adquiridos con sus acreedores. Actualmente, salvo casos aislados, los inversionistas no atraviesan por graves situaciones de crisis generalizadas, pero eso no significa que no habrá futuras renegociaciones de deuda, lo que hace necesario tener en cuenta dos de los obstáculos recurrentes para que dichas renegociaciones sean exitosas.

Un problema surge por causa de la asimetría de la información. Los deudores conocen mejor que los acreedores las dificultades inherentes a la aplicación de ajustes económicos, los cuales usualmente involucran recortes de gastos, devaluación monetaria y subidas de impuestos. El costo político y social que esas medidas conllevan no es bien calibrado por los inversionistas, que están lógicamente más interesados en recuperar su dinero con los rendimientos correspondientes. No están, por ende, en condiciones de precisar hasta dónde los gobiernos deudores pueden razonablemente llegar en un proceso de reformas.

Ante esa incertidumbre, la reacción natural de los inversionistas es presionar por el pago de las obligaciones contraídas con ellos, independientemente de las gestiones que organismos como el FMI puedan estar llevando a cabo. Tal situación conduce al segundo de los obstáculos, pues crea un incentivo para no ser de los primeros en llegar a un acuerdo. Esto así pues en la medida en que otros acreedores convengan descuentos y plazos adicionales con el deudor, éste último estará más motivado para completar la renegociación haciendo concesiones adicionales a los inversionistas recalcitrantes que se hayan mantenido fuera del arreglo.

Como resultado de esos obstáculos, las renegociaciones fracasan, o se prolongan, o pueden no ser suficientes para evitar futuras faltas de pago.

Doctor en Economía de Columbia University especializado en empresas, mercados, pronósticos y riesgo.